28 de noviembre de 2011

3 de diciembre Día Mundial del NO Uso de Plaguicidas

El 3 de diciembre Día Mundial del NO Uso de Plaguicidas fue establecido por PAN International (Pesticide Action Network), para recordar las 30.000 personas fallecidas, muchas de ellas niños y niñas, en la catástrofe de Bhopal, India, ocurrida en 1984, y a los miles que sobrevivieron con lesiones físicas y del sistema nervioso como consecuencia del escape de 27 toneladas del gas tóxico metil isocianato, químico utilizado en la elaboración de un plaguicida de la Corporación Union Carbide en una zona densamente poblada.

Éste y muchos otros accidentes graves han ocurrido y siguen ocurriendo en el planeta desde que se impuso la agricultura de monocultivos y agrotóxicos, y más aún actualmente que se están introduciendo las semillas transgénicas o modificadas por ingeniería genética, tolerantes a la acción de herbicidas y control de plagas.

Estos cultivos transgénicos son en sí mismos plaguicidas y/o inducen un mayor uso de insecticidas, herbicidas y fungicidas químicos, por aumentar la resistencia de las plagas y “malezas” o plantas arvenses a los venenos e incrementar la susceptibilidad de las plantas al ataque de enfermedades. Por consiguiente, contribuyen cada vez más al aumento dramático de intoxicaciones y muertes en el campo, a la destrucción de la biodiversidad y a la contaminación ambiental y de los alimentos.

El uso excesivo de plaguicidas produce serias consecuencias ambientales. Los plaguicidas contaminan el suelo y el agua. Hay muchos ejemplos de comunidades enteras que sufren de envenenamiento crónico de plaguicidas. Aun cuando se usan correctamente, algunas sustancias químicas de los plaguicidas se quedan en los cultivos o alimentos, en el ambiente durante años, se evaporan en la atmósfera y contaminan el planeta. Por lo tanto, el uso de grandes cantidades de plaguicidas es inadecuado para el ambiente y para la salud pública.

En muchos países, los plaguicidas forman parte esencial de la agricultura. Las personas creen que si no se usan plaguicidas para proteger las plantas de los insectos y otras plagas, los cultivos se malogran y se pierde mucho dinero. Además las escuelas agrícolas como nuestro Instituto Profesional y Técnico (IPT) siguen enseñando el uso de plaguicidas (ver, foto), se olvidan que los conocimientos tradicionales de nuestro pueblo donde los sistemas de agricultura de nainu, aún prevalecen y se practican sin el uso de plaguicidas. Esta es la enseñanza que debían promover. Es la alternativa viable, porque es una agricultura basada en prácticas ecológicas y ancestrales, que requiere menos consumo de agua y energía y no usa agroquímicos, entre otras ventajas. Es una alternativa real para una producción sostenible, no solo de alimentos sino de cultura y una vida digna.

27 de noviembre de 2011

DECLARACION IPCCA



.IPCCA.
Indigenous Peoples’ Biocultural Climate Change Assessment Initiative
Creating Connections Between Local Indigenous Biocultural Realities and Complex Global Systems


DECLARACION DE LOS MIEMBROS DE LA INICIATIVA DE PUEBLOS INDIGENAS SOBRE EVALUACIONES BIOCULTURALES DE CAMBIO CLIMATICO (IPCCA)
Durban, Sudáfrica, 26 de Noviembre
Las y los participantes del taller sobre REDD y Protocolos Bioculturales organizado por la iniciativa de Pueblos Indígenas sobre Evaluaciones Bioculturales de Cambio Climático (IPCCA por sus siglas en inglés), de Ecuador, Panamá, India, Nicaragua, Perú y Samoa reunidos los días 24 y 25 de noviembre 2011 en Durban, Sudáfrica, para compartir conclusiones emergentes y analizar cómo REDD está afectando nuestros territorios para poder responder a través de nuestras evaluaciones. En nuestras discusiones, consideramos estrategias para abordar la justicia climática.

Nosotros, los Pueblos Indígenas denunciamos la grave situación que estamos enfrentando; la relación harmónica entre humanos y la Madre Tierra ha sido quebrantada. La vida de las personas y la Pachamama se ha convertido en un negocio. Para los Pueblos Indígenas, la vida es sagrada, por lo tanto vemos que REDD y los mercados de carbono son una hipocresía que no pararán al Calentamiento Global. Para nosotros, todo es vida, y la vida no se puede negociar ni se puede vender en una bolsa de valores, hacer eso sería un riesgo grande y no resolverá la crisis ambiental.

A través de nuestras discusiones y dialogo hemos identificado los siguientes riesgos inherentes e impactos negativos de REDD, que alertamos al mundo:

1.    REDD es una respuesta neo-liberal, impulsada por los mercados, que conlleva a la comodificación  de la vida y socava los valores holístico comunitarios y nuestra gobernanza. Es un enfoque neo-liberal impulsado por procesos económicos como el libre comercio y la privatización por actores tales como el Banco Mundial, quienes son responsables por la destrucción de los bosques y el sustento de los Pueblos Indígenas en todo el mundo. El concepto de la “Económia Verde” es un medio para promover las tendencias de mercantilización de la naturaleza. Asimismo es un medio para imponer estrategias neo-liberales para el medio ambiente a los países en vías de desarrollo, que socavan los sistemas tradicionales de la tenencia colectiva de tierra. Los Pueblos Indígenas contamos con economías fuertes y auto suficientes, pero nuestras economías no se toman en cuenta. Los Pueblos Indígenas hemos usado nuestra sabiduría durante miles de generaciones para manejar los bosques en una manera que no puede ser cuantificada y a la cual no se puede poner precio. Mientras tanto, los países del Norte y sus políticas económicas han destruido el clima y el planeta, y, por lo tanto, tienen una deuda ecológica grande.

2.    Las políticas y proyectos de REDD+ están apuntando hacia los Pueblos Indígenas y nuestros territorios porque contienen los últimos bosques del mundo. Las grandes empresas, organizaciones de conservación y agencias poderosas de los estados capturarán los beneficios, despojando la tierra con bosques y llegando a acuerdos injustos y manipulados con los pueblos indígenas de los bosques. REDD está creando conflictos, corrupción, desalojos y otras violaciones de derechos humanos.  Calculando cuanto carbono se almacena en los bosques (monitoreo, reporte y verificación) es un proceso complicado y costoso, y los conocimientos indígenas no se toman en cuenta en el proceso. Como resultado, la mayoría abrumadora del financiamiento para REDD terminará en las manos de consultores, ONGs y comerciantes de carbono del Banco Mundial.

3.    Los Pueblos Indígenas y las comunidades locales usamos nuestros propios sistemas de gobernanza, que incluyen leyes, reglamentos, instituciones y prácticas, para manejar sus bosques y territorios, mucho de los cuales son implícitos y parte de tradiciones orales y no escritas. Las políticas y los proyectos de REDD están socavando y violando los sistemas de gobernanza indígena. A través de los programas de “alistamiento” para REDD, los gobiernos nacionales están creando nuevas instituciones que concentrarán aún más el control sobre los bosques en las manos de las instituciones de los estados y violarán los derechos y la autonomía de los Pueblos Indígenas. Estas nuevas instituciones no abordan los impulsores verdaderos de la perdida de bosques.

4.    REDD encierra a los bosques, bloquea el acceso y el uso consuetudinario de los Pueblos Indígenas y comunidades locales a los bosques. Esto tiene impactos negativos sobre los conocimientos tradicionales relacionados al bosque, la soberanía y la seguridad alimentaria y los sistemas tradicionales de salud, que se pierden cuando las comunidades son manipuladas y forzadas a vender sus derechos a acceso y uso de los bosques.

5.    Los impulsores de la perdida de bosques y el despojo de tierras no se solucionarán a través de REDD. Los gobiernos que están elaborando las políticas de REDD también están promoviendo sectores económicos como la ganadería, bio-energía, minería, exploración petrolera y monocultivos agro-industriales que, irónicamente, son los impulsores principales de perdida de bosques. En países como Ecuador, los gobiernos están promoviendo la exploración masiva de petróleo dentro de áreas de conservación de bosques.

6.    El enfoque sobre carbono de las políticas de REDD promueve el establecimiento de plantaciones de árboles de monocultivo, incluyendo árboles transgénicos, e ignora los valores sociales y culturales de los bosques. Las instituciones como el Forest Stewardship Council legitimizan esta tendencia al certificar la creación de plantaciones como “manejo forestal sostenible”. Las empresas multinacionales apropian las tierras que están en barbecho de los sistemas de agricultura rotativa y las destruyen al crear las plantaciones de árboles.  En países como la India, REDD se ha convertido en un programa de expansión de las plantaciones de árboles que promueve el despojo masivo de tierras por ajenos, socavando el Forest Rights Act (Ley sobre Derechos al Bosque).

7.    Los programas nacionales de compensaciones por la destrucción de biodiversidad y por emisiones, en particular en países grandes como la India y Brasil son medios para implementar REDD. Grandes empresas contaminadoras, como las mineras e hidroeléctricas, pueden compensar los daños ambientales que causen a través de las plantaciones de árboles. Los Pueblos Indígenas y comunidades locales sufrimos en dos sentidos; sufrimos de los daños ambientales causados por la contaminación, así como de los impactos negativos de los proyectos que le compensen. Además, las organizaciones de conservación ganan de los proyectos de compensaciones, y así son incentivados a ignorar impactos negativos de las industrias.

8.    Debido a los problemas de la línea de base, fuga, permanencia, monitoreo, informes y verificación que los formuladores de políticos no están dispuestos y no pueden solucionar, REDD+ está socavando el régimen climático. REDD+ viola el principio de responsabilidades comunes pero diferenciadas. Crea inequidades y permite el derecho a contaminar a los países desarrollados y sus industrias. El cambio climático hoy en día es una de las amenazas más grandes al sustento y modos de vida de los Pueblos Indígenas, y por esta razón, las falsas soluciones como REDD son una amenaza directa a la sobrevivencia de los Pueblos Indígenas.

REDD+ amenaza la sobrevivencia de los Pueblos Indígenas. Enfatizamos que los riesgos inherentes e impactos negativos no se pueden abordar y solucionar a través de salvaguardas u otras medidas de remedio. Insistimos que todos los actores involucrados en REDD deben respetar los derechos de los Pueblos Indígenas, y en particular el derecho al Consentimiento, Libre Previo e Informado. Sin embargo, advertimos que el cumplimiento del principio del Consentimiento, Libre, Previo e Informado no es una medida para resolver los impactos negativos de REDD y que este principio no se debe usar para justificar REDD. Asimismo el derecho a la libre determinación de los Pueblos Indígenas no se debe usar para justificar la destrucción de los territorios. Los Pueblos Indígenas no debemos comprometernos a con un proceso que no nos respete. Denunciamos la hipocresía de REDD+ y las promesas falsas que se han hecho. REDD+ es un enfoque basado en mercados a través del cual actores externos tratan de comodificar lo que es sagrado para los Pueblos Indígenas: el patrimonio de nuestros ancestros y la garantía de la vida para generaciones futuras, no solo para los Pueblos Indígenas, pero para toda la humanidad. Muchos Pueblos Indígenas y comunidades no están al tanto de las amenazas e impactos que REDD trae, siendo eso una trampa política que al final conllevará a más cambio climático. Instamos a estas comunidades a que mantengan su integridad en este respeto.

Hacemos un llamado a todas la personas comprometidas con la justicia climática de apostar a la vida, y exhortamos a la comunidad mundial a tomar responsabilidad para reducir sus emisiones de gases del efecto invernadero donde se origen, y de rechazar a REDD, como solución falsa que crea una forma nueva de racismo climático.

Gloria Ishigua
Ashiñwaka - Asociacion de Mujeres Sapara
Ecuador

Marlon Santi
Sarayaku Runa
Ecuador


Jesus Smith
Fundacion para la Promocion del Conocimiento Indigena
Panama

Kaylena Bray
Seneca Interational
USA

Alejandro Argumedo
Indigenous Peoples’ Bioucltural Climate Change Assessment initiative
Asociacion ANDES
Perú

Kunjam Pandu Dora
Adivasi Aikya Vedika
India

Nadempalli Madhusudhan 
Anthra - Yakshi
India

Jadder Mendoza
Miskitia
Nicaragua

Fiu Mataese Elisara
O’le Siosiomaga Society Inc.
Samoa


Mayor información:
IPCCA Secretariat
Asociación ANDES, Ruinas 451, Cusco, Peru
Tel: +51 84 245 021; Fax: +51 84 232 603; E-mail: ipcca-secretariat@andes.org.pe

20 de noviembre de 2011

La COP en Durban: entre pesimismo y señales de optimismo

Número 172 - Noviembre 2011

¡Recuerden ayudarnos a evaluar el Boletín del WRM!. L@s invitamos a contestar la encuesta en: https://www.surveymonkey.com/s/Boletin_WRM

NUESTRA OPINIÓN

¿Qué habría que esperar de la 17ª Conferencia de las Partes sobre el clima en Durban?

¿Será posible que en esta ocasión los gobiernos, en especial de los países históricamente más contaminadores, se dispongan al fin a hacer un acuerdo vinculante, aunque sea porque el plazo del protocolo de Kyoto vencerá a fines de 2012? ¿Será posible que este acuerdo haga que la segunda década del siglo XXI sea un ‘punto crucial' de la historia en el sentido de ser un comienzo de cambios profundos en el actual modelo industrial dominante de producción y consumo? ¿Será posible que finalmente los países responsables de la mayor cantidad de emisiones contaminantes tengan la obligación de reducirlas sustancialmente para que la temperatura en la Tierra no aumente por encima de niveles en los que se prevén efectos dramáticos para la humanidad? ¿Será posible que la deuda ecológica de los países del Norte para con los pa&! iacute;ses del Sur sea finalmente reconocida? ¿Y será posible que los combustibles fósiles que quedan se dejen bajo tierra?

¿O quizás prevalecerá en esta década un acuerdo sin compromisos vinculantes, dejando vía libre a las empresas transnacionales y al mercado de carbono, dominado por la estrategia de considerar bosques y monocultivos de árboles como stocks de carbono a través de proyectos REDD+? ¿Con fondos de ‘adaptación' administrados por instituciones financieras históricamente responsables de financiar la contaminación y destrucción ambiental, como es el caso del Banco Mundial? ¿Con la idea de que la economía o el capitalismo ‘verde', además de ser una oportunidad para un nuevo ciclo de acumulación del capital y de ganancias, será nuestra ‘salvación', ‘ratificando' el derecho de algunos de contaminar más, a expensas de la mayoría?

Si observamos a los gobiernos y a lo que han hecho en los espacios de negociación internacional en los últimos años en Copenhague y Cancún, a la hora de tratar los problemas que nos afectan a todos, lo que tiende a prevalecer es el pesimismo.

Al mismo tiempo, aparecen señales de optimismo si dirigimos nuestra mirada y horizonte hacia lo que han hecho los pueblos del mundo, que sienten no solo los efectos de la crisis climática sino también los efectos de una crisis mucho mayor. Una crisis con dimensiones económicas, sociales, políticas, culturales e inclusive éticas y morales. Esta noción ya condujo al movimiento por la justicia climática a usar el siguiente slogan: ‘Cambiar el sistema, no el clima!'

Al mirar en este último año hacia el lado de los pueblos, vemos que muchas personas, sobretodo jóvenes, salieron a las calles. Desde el mundo árabe hasta Europa, pasando por Estados Unidos y también en muchos otros países del mundo, hubo movilizaciones, a veces con más de 1 millón de personas. Por ejemplo, Chile, ejemplo “exitoso” de la política neoliberal, donde el pueblo exige educación pública gratuita y de calidad. Otro hecho relevante fue el de miles de personas que salieron a las calles a protestar contra el sistema financiero internacional, inclusive en Wall Street.

Por su postura y muchas veces por la represión que aplican, parece que los gobiernos tienen miedo de la población que los eligió. Un buen ejemplo ocurrió recientemente cuando el gobierno griego sugirió organizar un referéndum para consultar al pueblo si aceptaba o no un nuevo plan de ‘ayuda' de la Unión Europea. Tanto los líderes de la Unión Europea como las bolsas de valores entraron en pánico, solo de pensar en la idea de consultar al pueblo y, aún peor, en la posibilidad de ser forzados a ¡seguir la opinión de la mayoría de un pueblo de una nación soberana! Tuvieron miedo que un gobierno pudiera echar mano de una herramienta válida de democracia participativa.

Grandes movilizaciones y marchas tuvieron lugar también en la lucha por la justicia climática en Copenhague y Cancún, además de la importante conferencia sobre el cambio climático y los derechos de la Madre Tierra en Cochabamba en 2010. Fue un encuentro participativo y dinámico que contó con la presencia de más de 35 mil participantes que contribuyeron a la construcción de una declaración final profunda, llamada simbólicamente Acuerdo de los Pueblos. En Durban tendrán lugar nuevas manifestaciones de miles de personas.

Sin embargo, las movilizaciones y sus reivindicaciones y posicionamientos claros y opuestos a lo que los gobiernos han hecho hasta ahora, aún no lograron ‘derribar' a los ‘regímenes dictatoriales' de empresas transnacionales del sector petrolero y de otras áreas, de grandes ONG conservacionistas que predican el ambientalismo de mercado, y de otros consultores, especuladores y expertos, más interesados en las ganancias que puedan generar con el negocio del carbono que en el futuro de la humanidad.

Pero pensando en Durban y el clima, ¿por qué citar aquí luchas más amplias, como la de los pueblos árabes o la de Chile? ¿Qué relación tienen esas luchas con las manifestaciones vinculadas a las conferencias climáticas? Están totalmente relacionadas. Todas esas personas, sobretodo los jóvenes, salieron a la calle para reivindicar una mejora en las condiciones de vida del pueblo y la justicia social. Protestaron contra el sistema vigente que, más que nunca, aumenta las desigualdades sociales y ambientales y priva a la mayor parte de los jóvenes del mundo de perspectivas de futuro.

El sistema contra el cual todos/as directa o indirectamente luchan ha logrado, de forma hábil, fragmentar las diferentes problemáticas de injusticia social y ambiental, mientras hace oídos sordos para escuchar y seguir caminos alternativos, que muchas veces incluyen propuestas simples y fáciles de concretar. Y eso también divide y fragmenta las protestas y las luchas de resistencia.

Nos corresponde el gran desafío de vencer cada vez más tal fragmentación, rumbo a Durban y, posteriormente, rumbo a la conferencia de Rio+20 en 2012, para que logremos construir un movimiento más unificado y, por lo tanto, más fuerte en la lucha por la justicia social y ambiental. Ello será fundamental, si queremos que los gobiernos comiencen a oírnos y a a
ctuar.
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Boletín mensual del Movimiento Mundial por los Bosques (WRM)
Este boletín está disponible también en Inglés, Francés y Portugués
Editor en jefe: Winfridus Overbeek
Redactora responsable: Raquel Núñez Mutter
Apoyo editorial: Elizabeth Díaz, Flavia Pazos, Teresa Perez

Secretariado internacional del WRM
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17 de noviembre de 2011

el diálogo – una respuesta en evolución

Freire ve en la extensión lo que llama invasión cultural, en donde se niega el diálogo, y se educa tradicionalmente, esclavizando, dominando, negando al sujeto como actor de la historia social. Por ello, se debe ligar el trabajo del agrónomo a la concienciación del medio rural y de la cultura popular. En síntesis, el ser humano debe ser el centro de la discusión


En base a esta filosofía la Asociación Indígena Ambiental (AIA) y el Centro de Desarrollo Ambiental y Humano (CENDAH)  presentan el ciclo de charlas y/o diálogos de capacitación para los meses de noviembre y diciembre de 2011. Dirigida a los productores y productoras de las comunidades de Agguanusadub y Yandub-Nargana, e interesados.

El proyecto tiene programado realizar las siguientes actividades:

1. taller sobre “conservación de suelos y abonos verdes
2. taller sobre “manejo de cultivo de maíz
3. taller sobre “cultivo de caña de azúcar
3. taller sobre “abonos verdes
4. taller sobre “agricultura de nainu
5. la segunda parte del taller sobre “reforzamiento de grupos organizados de producción en el manejo de la contabilidad“, reforzando con el taller sobre “desarrollo de una empresa grupal agroforestal, dividido en 3 partes: 1ª – selección de negocios, 2ª - planificación, y 3ª - administración”.



geodisio@gmail.com ó ariasmarcial@gmail.com

3 de noviembre de 2011

Comarca de la biosfera guna: entre la naturaleza y el cambio climático

Recuerdo de PEMASKY/AEK. Foto: Jorge Ventocilla, 1983

Existe una rica experiencia sobre el establecimiento del área protegida de Narganá, la cual debe ser sistematizada. Para así las generaciones futuras conozcan los procesos por la que actuó y/o pasaron los profesionales gunas, comuneros y dirigentes que se involucraron en el tema, siempre con una mirada hacia el sol. En relación a los profesionales casi todos eran oriundos de los corregimientos de Ailigandi y Dubwala y no del sector Gardi. Sin embargo, se dedicaron a este sector, por ser parte de este territorio que nos legó nuestros padres.

Desde entonces, han pasado 24 años cuando el Congreso General Guna (CGG), el 7 de noviembre de 1987, en la comunidad de Achudub, declaró el Corregimiento de Narganá como una Comarca de la Biosfera y aprobado su plan de manejo (CGG 1987)[1], incluyendo la parte marina-costera (zona cultural). Hasta ahora nada ha ocurrido en estos bosques, no se han vendido tierras a los wagas, al contrario la lucha limítrofe sigue, pero en los últimos tiempos no se le ha dado mucho apoyo. La comisión de límites del CGG ya no existe, pero en el taller reciente sobre “protección y vigilancia comunitaria” realizado en la comunidad de Gardi Sugdub, los días 18 y 19 de septiembre, 20 líderes que estuvieron presentes en el taller han rescatado esta acción.

Para fortalecer estas acciones, estos mismos líderes y otros que se sumaron, nuevamente se reunieron en la comunidad de Aglidub, el día 17 de octubre. Los acuerdos que salieron en este evento de importancia para rescatar la “protección y vigilancia comunitaria” fueron presentados ante el CGG, asamblea realizada en la comunidad de Yansibdiwar, los días 27 al 30 del presente mes de octubre del 2011. Este Congreso General realizado tomó en cuenta las recomendaciones y nuevamente a restablecido la Comisión de Límites[2].

Los líderes que se reunieron en estas dos ocasiones, plantearon lo que han visto y ven a diario, por ejemplo, la falta de control por la carretera El Llano-Carti, porque no es control el solo hecho de cobrar en Nusagandi o pedir permiso, es solo una minúscula acción. Hay que controlar la velocidad de los carros, para que la vida silvestre siga viviendo. Hay que revisar los carros para que los visitantes no introduzcan equipos y armas que las normas del Congreso General prohíben, entre otras cosas.

Otra cosa que se están olvidando es la falta de control, protección y conservación de los recursos marinos costeros, también tienen sus límites que proteger contra la invasión del turismo no controlado, del turismo no planificado. Repito, el hecho no solo es cobrar y con ellos decimos que estamos controlando. ¡OJO! Esperamos que nuestras islas no se hayan vendido por nuestra propia gente.

Después de haberse establecido el área protegida de Narganá mucho se le ha criticado[3], sin conocer a profundidad los bienes y servicios que ofrece la naturaleza, de ahí, su conservación y protección de los recursos naturales y su biodiversidad, a sabiendas que estos mismos conceptos, son los mismos conceptos que forman parte de nuestra cultura ambiental. Todo lo fundamentado en el plan de manejo, salieron de los conocimientos tradicionales, del diálogo directo con la dirigencia y conocedores de las tradiciones. Estos mismos conocimientos son congruentes con los conocimientos científicos del mundo occidental.

Los conocimientos tradicionales de la que mucho se habla, el cual se pierde poco a poco, es hora que empecemos a rescatarlos, sistematizarlos y diseminarlos, porque es comprobado, que estos conocimientos y las prácticas obtenidas a través del tiempo por la experiencia y diseminado de generación a generación, han desempañado una función significativa en solucionar problemas, y particularmente relacionados con el cambio y la variabilidad climáticas.

Si nos preguntamos, por qué el bosque es nuestro hermano y demás vida silvestre, o por qué la tierra es nuestra MADRE o NABGUANA. Tiene un profundo sentido de la vida – nuedgudisaed. Es por ello que debemos cuidar su eternidad renovable, es estar pensando en el mañana. Por eso decimos que no somos pobres. En otras palabras, nuestra Nabguana es la biosfera, es la “envoltura viva” de la Tierra, se refiere al espacio dentro del cual se desarrolla la vida, formando la diversidad de los ecosistemas. Como el nainu donde se siembra y nos da de comer, los bosques que nos ofrece oxígeno y productos no maderables, los cerros de donde bajan brisa fresca, los ríos del que consumimos agua pura, los manglares que nos protegen de las olas y vientos fuertes, los lagos y otros, tienen una dimensión espiritual mayor que los convierte en “sitios sagrados” o galugan.

Entonces la existencia de nuestra área protegida es importante, como la existencia de toda la Comarca Guna Yala como una biosfera. Porque la presencia de los bosques, al absorber carbono siguen mitigando el cambio climático; mientras que por otra, al sufrir degradación o destrucción por una agricultura no amigable con la naturaleza, por una extracción de árboles (para madera) no planificada, los bosques pueden contribuir al cambio climático. Los cambios climáticos, a su vez, pueden conducir a la degradación o a la pérdida de bosques, los cuales son factores que agravan el cambio del clima.

En el planeta tierra se ha registrado una reducción de bosques tropicales que se estima en un 0,5% anual, debido principalmente a la fragmentación de hábitat y de paisaje provocada por cambios en el uso del suelo (Bennet, 2004; CLAES, 2010). Igual ocurre con los arrecifes coralinos su hábitat se destruye por la pesca destructiva de langosta en Guna Yala y la extracción de materiales para construcciones y recuerdos. A pesar de esa ola devastadora moderna, ávido de energía, madera, ganadería y biocombustible (actualmente), sabemos de las diversas iniciativas impulsadas por individuos, instituciones y movimientos interesados en la conservación de la vida, han creado las áreas protegidas, como una forma de frenar la depredación de nuestro destino. Esta comunidad "conservacionista" ha reconocido que los conocimientos tradicionales de nuestros pueblos, son experiencias ancestrales que ha hecho que nuestros pueblos sigan gozando de la vida hasta hoy día. El “buen vivir”, dirían los hermanos suramericanos.

Las áreas protegidas nos ayudan a hacer frente al cambio climático, contribuyen a reducir los impactos del cambio climático. Es decir, estas áreas silvestres protegidas desempeñan un papel fundamental en la reducción de las emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera. Se conoce que el quince por ciento de las reservas de carbono terrestre del mundo - 312 gigatoneladas – está almacenado en áreas protegidas del planeta (Dudley y col. 2009). Además, estas áreas pueden mantener los recursos naturales saludables y en plena producción para que puedan resistir o tener la capacidad de adaptarse, como también nuestros pueblos del bosque, a los impactos del cambio climático y seguir proporcionando comida, agua limpia, vivienda e ingresos a las comunidades y a toda la humanidad de bajos ingresos que vivimos armoniosamente con nuestra Nabguana.

El cambio climático, de todos modos afectará de muchas formas a las áreas protegidas o a la Comarca como una biosfera, constituye en la actualidad una de las principales amenazas que se ciernen sobre la biodiversidad y los procesos ecológicos. A causa del cambio climático, están en peligro de extinción en todo el mundo hasta el 25% de las especies de mamíferos (unas 1,125 especies) (IPCC, 2002) y alrededor del 20% de las especies de pájaros (unas 1,800 especies) (IPCC, 2007).

El impacto del cambio climático en las áreas protegidas o en nuestra biosfera comarcal con la sola presencia de los bosques les confiere ahora una función renovada como instrumento de adaptación frente a un clima que cambia. A este respecto, según Mansourian y colaboradores (2009), su importancia es triple:

§  al proporcionar a las especies refugio y corredores de migración, las áreas protegidas les ayudan a adaptarse al pautado del cambio climático y a los fenómenos climáticos repentinos;
§  al proteger a las personas de los fenómenos climáticos repentinos, las áreas protegidas reducen su vulnerabilidad frente a las inundaciones, sequías y otros desastres ocasionados por el clima;
§  de un modo indirecto, al reducir los costos de los impactos negativos relacionados con el clima, las áreas protegidas permiten a las economías adaptarse al cambio climático.

Ahora ocurre, que muchas medidas alternativas para potenciar la protección de Nabguana y la gestión ambiental han derivado a buscar beneficios económicos o comercialización de la naturaleza. De esta manera han surgido muchas propuestas en biocomercio, como el mercado verde, REDD++, bienes y servicios ambientales, venta de captación de carbono, entre otros. Esta actitud mercantilista menosprecia una función ecológica de la naturaleza al nivel de un servicio ecosistémico, facilitando el intercambio monetario. Debilita la cultura ambiental de nuestros pueblos, la conservación entendida de interés para todo el ser humano. Además, debilita las concepciones de proteger el ambiente como una política pública que debe ser llevada adelante independientemente de su posible rentabilidad (CLAES 2010). Sin embargo, no significa que no pueda aprovecharse. Por lo tanto, dentro de las alternativas debemos considerar una producción más amigable con el medio ambiente, donde se preserven las áreas naturales, los galugan y a la vez que se asegure la alimentación.

En la carrera de nuevas soluciones naturales al cambio climático, nuestros pueblos hemos hecho inversiones por siglos, nuestros enfoques tradicionales o conocimientos tradicionales han demostrado su potencial y eficacia en tiempos difíciles que han pasado, pasan y vendrán.

Por lo tanto, el área protegida de Narganá, al igual que toda la biosfera comarcal guna, juega un papel importante en los mecanismos de adaptación al cambio climático de las especies y nosotros mismos. Por la cual, los bosques deberían ser mantenidos libres de intervenciones humanas destructivas y seguir ofreciendo tanto ahora como en el futuro un almacén natural de bienes y servicios. Como ya lo dijo una vez el dirigente Rafael Harris el bosque “es nuestra refrigeradora”.

Estos recursos naturales tenemos que conservar y protegerlos. Porque varias zonas limítrofes del área protegida de la Comarca Guna Yala siguen siendo vulnerables ante las constantes invasiones por parte de extractores de oro, sacar madera, extraer material genético, entre otras actividades irregulares que afectan esta zona. Hecho que ha seguido de cerca la dirigencia del CGG, y reactivan la comisión de límites o de vigilancia comunitaria, es una actividad que forma parte de ese esfuerzo de capacitar a la dirigencia sobre la importancia del área protegida.

Hoy el sector Gardi disfruta de los beneficios que ofrece el área protegida de Narganá. La carretera El Llano-Carti ofrece beneficios tanto a gunas y no gunas. De ahí la importancia de su conservación y protección por las comunidades, por ser un elemento clave en el desarrollo comunitario y en la conservación.

Finalmente, se propone revisar el plan de manejo, el cual ha sido revisado dos veces (PEMASKY/AEK 1995). Porque para asegurar la supervivencia de las especies prioritarias de plantas y animales para su conservación y ecosistemas será necesario obtener nuevas informaciones. Es tiempo de revisar el plan de manejo[4], para que los programas que resulten sean aplicados de parte del CGG. Sometidas a planificación y ordenación, nuestra área protegida podrá contribuir aún más a la conservación de la biodiversidad y adaptación al cambio del clima. Estas acciones son una estrategia en defensa del territorio guna (Castillo 2000).

Quedamos en espera de comentarios geodisio@gmail.com

Referencias:

Bennet, A. F. 2004. Enlazando el paisaje: el papel de los corredores y la conectividad en las conservación de la vida silvestre /Trad. Por José María Blanch/. San José, Costa Rica: UICN. 278 p.
Castillo, G. 2000. Gestión de áreas protegidas como estrategia de defensa territorial indígena: Caso Kuna Yala. En: Taller sobre experiencias prácticas en gestión de áreas protegidas por los pueblos indígenas de Iberoamérica (Ponencias y conclusiones), Cartagena de Indias, 29 Nov. – 5 Dic. 1999. Carmen Espinar, G-ambiente (ed. y pub.) 148-155 pp.
CLAES, 2010. Ambiente y desarrollo en América del Sur 2009/2010. Tendencias y emergentes en cambio climático, biodiversidad y políticas ambientales. Montevideo: CLAES (Centro Latino Americano de Ecología Social). 44 p.
Congreso General Guna. 1987. Resolución Nº 3 del 7 de noviembre de 1987, celebrada en la comunidad de Achutupu
Dudley, N., S. Stolton, À. Belokurov, L. Krueger, N. Lopoukhine, K. MacKinnon, T. Sandwith y N. Sekhran [editores]. 2009. Soluciones Naturales: Las áreas protegidas ayudan a las personas a enfrentar el cambio climático. IUCNWCPA, TNC, PNUD, WCS, El Banco Mundial y WWF, Gland, Suiza, Washington DC y Nueva York, EE.UU.
Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC). 2002. Cambio climático y biodiversidad. H. Gitay, A. Suárez, R.T. Watson y D.J. Dokken, eds. Documento técnico V del IPCC. Genebra, Suiza y Nairobi, Kenya, Organización Meteorológica Mundial (OMM) y Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA)
IPCC. 2007. Climate change 2007 – impacts, adaptation and vulnerability. Contribution of Working Group II to the Fourth Assessment Report of the IPCC. Cambridge, Reino Unido, Cambridge University Press.
Mansourian, S., A. Belokurov y P.J. Stephenson. 2009. La función de las áreas forestales protegidas en la adaptación al cambio climático. Unasylva 231/232, Vol. 60, 2009. 63-69 pp.
PEMASKY/AEK. 1995. Biosfera de la Comarca Kuna Yala. Plan General de Manejo y Desarrollo (Resumen Ejecutivo: documento de trabajo). AEK-PEMASKY-OIMT. Nusagandi, Kuna Yala, Panamá. 84 p. (informe PEMASKY: 2a. Revisión)


[1] Posteriormente, el 2 agosto de 1994 la Junta Directiva del Instituto Nacional de Recursos Naturales Renovables (INRENARE), mediante Resolución JD Nº 022-94 (Gaceta Oficial 25 116 de 7 de septiembre de 1999), declara al Corregimiento de Narganá N° 1 como Área Silvestre ubicada dentro de la Comarca Kuna Yala, con una extensión de 99 414.78 hectáreas (no incluye la parte marina)
[2] Blas López, Sub-secretario del Congreso General Guna, comunicación personal, 3 de noviembre de 2011
[3] Si en otras parte del planeta nuestro las áreas protegidas han sido implementadas sin consulta previa de nuestros hermanos y sus tierras avasalladas, es otra realidad, de la que solamente podemos solidarizarnos en su lucha por recuperar sus territorios; estamos con ellos en su lucha!... Es hora que ampliemos nuestras perspectivas de lucha y no quedarnos en lo mismo
[4] Para que se tenga apoyo y colaboración, manteniendo siempre nuestra autogestión y la administración descentralizada, hay que adaptar el plan al formato de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), pero bajo los principios y/o conceptos nuestros (conocimiento tradicional), donde haya participación de las comunidades involucradas en el área, sus usuarios directos e indirectos, como se hizo en el pasado