30 de diciembre de 2013

Desafíos para el 2014: la crisis climática avanza

Geodisio Castillo

Ejemplo de un árbol de Gunayala. Foto: Gubiler


Todos somos actores en esta Nabgwana (Tierra) y lo que hacemos y no hacemos repercute en el mañana. De alguna forma nosotros hemos actuado por el bien de nuestra Comarca Gunayala, colectivamente, organizadamente e individualmente, pero hemos hecho algo, bien o mal. Despidiéndome del 2013, algunas cosas es necesario recordar o indicar, muy resumidamente.

Es bien sabido que los bosques existentes en Abiayala se encuentran en territorios de los pueblos originarios. Y gracias a ellos se ha mantenido viva la vida natural y humana. Amenazados por colonos, madereros ilegales y legales, empresas extractivas, entre otros. Esta invasión pone en peligro no solo los bosques sino también los territorios de los pueblos originarios y su integridad como pueblos. Estos bosques han ofrecido mucho bienestar a la humanidad y por ende son las grandes empresas farmacéuticas las más beneficiadas, en su gran mayoría a costa de la vida de los pueblos del bosque.

Sería muy sencillo olvidarme del tema del cambio climático, pero ello no debe ser, porque de allí la importancia, a priori, de los territorios de los pueblos originarios que actúan en la reducción de la emisión de CO2 derivadas de la deforestación y degradación forestal; además de conservar las reservas existentes de carbono de los bosques.

No podemos ser ajenos a esta problemática ambiental creada por otras culturas (occidental). Es que los territorios de los pueblos originarios están en la primera línea de afectación del cambio del clima. Porque sus vidas y sus culturas giran alrededor de la naturaleza. Esto hace que el impacto sea mayor, por lo que son más vulnerables a los efectos del cambio del clima.

Grandes empresas y de organizaciones, quieren mostrar ante la opinión pública un gran interés por las problemáticas ambientales, pero no muestran la realidad de una sociedad altamente consumista e inequitativa y los impactos socioambientales de la producción del capital. El capitalismo está ajustándose a lo ecológico o verde, porque reconoce que su sistema de producción ha generado enormes impactos ambientales por su modo de acumulación y por la ideología del progreso que impulsa. De allí, que el capitalismo considera el mercado como el principal medio para responder a la crisis ambiental global.

Hace algunos meses atrás el CGG rechazó enfáticamente el proyecto REDD+ presentado por el WWC, aduciendo que el pueblo Guna aún no tenía la capacidad para atender este tipo de proyecto millonario. Todos aplaudimos tal decisión y fue lo correcto. Pero no hacer público el documento elaborado por profesionales Guna, para que la nueva generación tome cartas en el mañana sobre el tema, es negarle el conocimiento o los resultados de la experiencia vivida por estos profesionales.

Hay que dejar las cosas en claro para que luego la nueva generación no diga, por qué NO a nosotros mismos que somos el mañana, porque al final son ellos los que más deberán enfrentarse al cambio del clima, que es un asunto inevitable. El nivel del agua sube, las islas ya sienten el efecto y algunas comunidades ya se prepararan para trasladarse a la tierra de su origen. Pero ¿cómo lo haremos? Debe ser planificadamente y el CGG (su oficina) debe participar, para que las cosas anden como deben andar. Debería haber una Comisión para tal fin (si no la hay, si la hay perfecto).

Muchas cosas beneficiosas han quedado en papel y algunos en ejecución, por ejemplo: subproyectos en el Corregimiento de Narganá[1], auspiciados por Corredor Biológico Mesoamericano del Atlántico Panameño de la Autoridad Nacional del Ambiente (CBMAP II – ANAM), proyectos apoyados por el Programa de Pequeñas Donaciones (PPD-GEF-PNUD), y otros como Manos a la Costa (no concluido), proyectos administrados por el CGG (en papel o en proceso) como CocoaWell, TeleFood de la FAO, la FAO misma, EBI (en ejecución) y otros que son esfuerzos propios comunitarios o de algunas ONG´s dules. Hay otras acciones como lo es la lucha interminable, el conflicto limítrofe con Santa Isabel (Colón). Todas estas acciones contribuyen a mitigar no el cambio climático sino a la crisis climática.

El territorio que nos ha legado nuestros padres, cuyo aniversario 89 se acerca, todos sabemos que no fue cosa del azar. Este territorio es nuestro derecho que debemos conservar, cuidar y proteger, es nuestro derecho a la autonomía o al autogobierno, al manejo de los recursos naturales y al consentimiento previo, libre e informado (CPLI), para “gobernar nuestro propio destino”.

Llegar a esta realidad hay un buen camino que recorrer, dado que nuestras comunidades y la misma dirigencia, hacemos de un lado los conocimientos tradicionales y la gestión forestal o natural, eso porque estamos inmersos en la propaganda turística, la pesca de langosta, el pulpo y el modelo de desarrollo occidental.

En el ámbito global el territorio representa una diversidad territorial, la cual la mayoría de los pueblos originarios de Abiayala no cuentan con instituciones de gobernanza. Cosa que el pueblo de Gunayala no tiene problema o no debería tener. Si es éste nuestro fuerte, debemos que prepararnos con nuevos enfoques, para enfrentar importantes y nuevos desafíos en el 2014.

Teniendo un territorio no ha resultado necesariamente en una disminución de la pobreza. Para superar esta situación de la gobernanza colectiva, requiere un cierto nivel de capacidad administrativa y organizativa en función del territorio. Esto requiere realizar una revisión de nuestras actitudes o comportamientos con nuestra institucionalidad. Entonces, el énfasis para el mañana, debe estar en la construcción de nuevas y/o innovada institucionalidad sostenible a largo plazo, fortaleciendo las formas tradicionales de representación y toma de decisiones.

El territorio de Gunayala y sus bosques, una Biosfera Comarcal, aunque pequeña, constituyen una parte vital de cualquier esfuerzo mundial para afrontar el cambio del clima. Hasta la fecha, se ha estado tomando en cuenta, mayormente, la mitigación mediante la reforestación, aforestación y, evitar la deforestación y degradación de bosque. La mitigación del cambio climático ya no es suficiente. Se debe adaptarse a los cambios inminentes a medida que estos surjan; o, mejor aún, anticiparnos a dichos cambios mediante estrategias de adaptación.

Necesitamos que, en el mañana y ante el cambio climático, los bosques – nuestros hermanos sigan siendo la fuente de productos forestales no maderables (medicinales, artesanía, construcción, frutas, entre otros), vida silvestre y servicios ecológicos.

Estos desafíos para el 2014, requiere que elaboremos nuestras propias políticas y fortalecer y/o innovar nuestras institucionalidades en el tema ambiental y adaptación de manejo forestal propiamente dicho, son objetivos que no pueden postergarse. La crisis climática avanza…

 
Notas:
1. Comarca de la Biosfera y Sitio de Patrimonio Mundial (tierra y mar), declarado y aprobado el Plan de Manejo, por el Congreso General Guna, en la comunidad de Assudub, Resolución No. 3 del 7 de noviembre de 1987. Posteriormente el INRENARE lo declara Área Silvestre del Corregimiento de Narganá, Resolución J. D. -022-94, el cual no reconoce la parte marina, 2 de agosto de 1994

 
Documentos relacionados:
https://app.box.com/s/1rm0epjpaisxbfppa4lk
https://app.box.com/s/3k1d099e66z09w45s5j4

 

¡FELIZ AÑO NUEVO! Es mi mejor deseo a todos….

 
Referencias:

Castillo, G. (ed), 2005.   Zona de amortiguamiento, corredor biológico y proyectos integrados de conservación y desarrollo sostenible: Alternativas al conflicto de uso de la tierra por los límites de la Comarca Kuna Yala y del Distrito de Santa Isabel, Panamá. Informe preliminar sujeta a revisión para la Junta Ejecutiva del Congreso General Kuna, Comarca Kuna Yala, Panamá. 32 p.

Larson, A. M. y Dahal, G. R. (eds), 2013.     Reformas en la tenencia forestal. CIFOR, Bogor, Indonesia. 215 P.

Locatelli, B. et al, 2009.  Ante un futuro incierto: cómo se puede adaptar los bosques y las comunidades al cambio climático. Perspectivas forestales No. 5. CIFOR, Bogor, Indonesia. 92 p.

Rodríguez Panqueva, Diego, 2011. Capitalismo verde: una mirada a la estrategia del BID en cambio climático. Censat Agua Viva. Bogotá, Colombia. 30 p.
 

24 de diciembre de 2013

AGRICULTURA DE NAINU FAMILIAR

Geodisio Castillo

Agricultura de nainu familiar en Mandiyala: cultivo de kay y masi. Foto: Gubiler
"Sin dudas, la agricultura familiar es la actividad económica con mayor potencial, no sólo para aumentar la oferta de alimentos en América Latina y el Caribe (ALC), sino también para reducir el desempleo, la pobreza y la desnutrición de las poblaciones más vulnerables de las zonas rurales”. Esta afirmación se realiza en la edición 2014 del informe “Perspectivas de la agricultura y del desarrollo rural en las Américas: una mirada hacia América Latina y el Caribe”. Pero la realidad es otra. Hoy hay más pobreza y desnutrición en las zonas rurales.

Es que la renovada y creciente atención en torno a la agricultura familiar en ALC, es un fenómeno reciente. No hay una definición clara sobre la agricultura familiar. Los pequeños agricultores somos distintos actores sociales agrarios, vivimos momentos diferentes y en contextos regionales y formaciones sociohistórico-culturales diversas.

La FAO (2012) define la agricultura familiar como “…una forma de clasificar la producción agrícola, forestal, pesquera, pastoril y acuícola gestionada y operada por una familia y que depende principalmente de la mano de obra familiar, incluyendo tanto a mujeres como a hombres”.

Desde nuestro concepto la agricultura de nainu, es una agricultura familiar, practicado desde nuestra existencia como pueblo. Su importancia radica en proteger o preservar los cultivos tradicionales como oba (maíz), sia (cacao), mama (yuca), gualu (camote), osi (piña), ogob (coco), bagwa (cardomomo rojo)1, la caza, la pesca artesanal (tanto del río y mar), recolección de productos del bosque2. También el agricultor Guna, ha adaptado otros cultivos no originarios de este continente, como kay (caña de azúcar), oros (arroz blanco), principalmente oros ginnid (arroz rojo), massunnad (plátano), wagmadun (banana), entre otros. De esta forma nuestro pueblo tenía una dieta equilibrada, además de contribuir a la conservación y protección de la biodiversidad agrícola, e igualmente aún mantienen una práctica sostenible de uso de los recursos naturales y su biodiversidad.

La agricultura de nainu familiar, representa el enfoque de la economía solidaria, del bienestar común humano y la naturaleza; es decir, vivir bien – nuedgudisaed, yeridodisaed. Este sistema de producción o fuente de ingreso se basa en la unidad familiar, donde la familia trabaja el nainu, y la producción se dirige a la economía solidaria o autoconsumo y si hay excedentes al mercado interno.

Un buen ejemplo de agricultura de nainu familiar lo podemos encontrar en las comunidades que se encuentran en tierra firme, que lo combinan con sus huertos caseros, como Mandiyala, Cangandi y las comunidades de las Comarcas Gunas de Madungandi y Wargandi, y las comunidades de Paya y Pucuru.

El nainu familiar es la base de otros tipos de agricultura de nainu que se practica en Gunayala, como la comunal, grupal o asociaciones, individual, amigos, prestada (Castillo, 1983). De esta manera hemos estado asegurando una soberana y segura alimentación a nuestra gente, donde el respeto a la vida, los árboles nuestros hermanos y a Nana (Madre Tierra), fundamenta el equilibrio entre los seres humanos y la naturaleza y por ende, a los cambios climáticos.

Lamentablemente la sociedad capitalista que nos rodea, paulatinamente nos está consumiendo, y uno de estos instrumentos es la educación que aún no sigue acorde a nuestra realidad y ahora el multigrado (con solo un educador para varios grados) tiene acción antipedagógica y anticultural.

A pesar de lo dicho en el párrafo anterior, las bases para revalorizar nuestro modo de ser, como la agricultura de nainu familiar, aún sigue en pie, todavía hay tiempo de rescatar estos conocimientos, innovándolos, porque en la actualidad representa una oportunidad para dinamizar la economía local, especialmente cuando hay entidades que apoyan a los productores, el cual no lo aprovechamos debidamente3. Y es tiempo que nuestro gobierno interno para “gobernar nuestro propio destino”, tome las riendas estableciendo sus propias políticas específicas destinadas a la protección de la agricultura de nainu familiar, social, cultural y al bienestar de las comunidades.

En general la agricultura familiar se convierte en un concepto genérico a nivel global que incorpora una diversidad de situaciones específicas y particulares, en las cuales al campesinado corresponde una de esas formas particulares que se constituye como un modo de producir y vivir en sociedad. Aunque no haya números exactos, según el informe "se cree que la agricultura familiar representa cerca del 75% del total de unidades productivas, y que, en algunos países, ese número puede llegar a más del 90%” (CEPAL, FAO, IICA, 2014).

Aunque la agricultura familiar cuente con perspectivas halagadoras tiene muchas limitaciones que la agricultura comercial. "Esas limitaciones sociales y productivas, viene creando una brecha significativa entre los rendimientos de la agricultura familiar y los de la agricultura comercial”.

Notas:

1. El lugar de origen del coco es un tema discutido, algunos autores consideran que proviene de Asia del Sur, otros dicen que proviene del noroeste de América del Sur. De igual forma podría considerarse el origen del cardomomo rojo (siendo el nombre en Guna, muy original – bagwa), es oriunda de las selvas tropicales de la India meridional, y en la actualidad se cultiva también en América Central

2. Productos forestales no maderables (PFNM)

3. Entidades como el Corredor Biológico Mesoamericano del Atlántico Panameño (CBMAP II) de la ANAM, Programa de Pequeñas Donaciones del PNUD-GEF, Embajadas y otras entidades de Asistencia o de Desarrollo

Bibliografía

Castillo, G., 1983. Utilización del bosque y de sistemas agroforestales en la Región de Gardi, Kuna Yala (San Blas, Panamá). Turrialba, Costa Rica. CATIE/UNU. 55 p. + Apéndices

CEPAL, FAO, IICA, 2014. Perspectivas de la agricultura y del desarrollo rural en las Américas: una mirada hacia América Latina y el Caribe. 2014: Resumen Ejecutivo. San José, Costa Rica: IICA. 58 p.

FAO, 2012.  Agricultura Familiar en América Latina y el Caribe – 2012-2015: Marco estratégico de mediano plazo de cooperación de la FAO. 45 p. (Documento aprobado por los países miembros en la XXXII Conferencia Regional de la FAO). v 14.0, Marzo 2012

13 de diciembre de 2013

INSPIRAR A LA GENTE

Nelson Mandela


Nelson Mandela en la ceremonia de apertura del
Congreso Mundial de Parques, Durban,
Sudáfrica 2003 © UICN
UICN se une al mundo en el duelo por el fallecimiento del ex presidente sudafricano, Nelson Mandela, y la celebración de su vida. Presidente Nelson Mandela fue un valioso amigo y partidario de la UICN. En 2003 ocupó el cargo de Patrono del Congreso Mundial de Parques, celebrado en Durban, Sudáfrica. "La luz de Nelson Mandela brillará para las generaciones venideras", dijo el Director General de la UICN, Julia Marton-Lefèvre. "Yo creo que todo el mundo, en todas las culturas, la muerte de Mandela se siente como la pérdida de una figura paterna inspirador. Su fuerza y dignidad seguirán inspirando a todos los que trabajan por un mundo justo".

Mandela era un campeón de potenciar a la juventud del mundo para hacer frente a los desafíos globales, incluyendo la conservación de la naturaleza.

"Usted puede muy bien ser un poco curioso por escuchar lo que un anciano sin trabajo, oficina, poder o influencia, y con sus raíces mucho en el pasado, le va a decir sobre los desafíos para el futuro! El futuro es, después de todo, está en manos de los jóvenes ", dijo Mandela en el Congreso de Durban, con su característica modestia y sentido del humor.

 
Fuente: IUCN Global Protected Areas Programme. Protecting the Planet, Global Protected Area News – BIOPAMA edition, 13 December 2013
 
 

11 de diciembre de 2013

La planificación participativa para el desarrollo marino y costero: estableciendo una nueva relación de manejo conjunto

Nota: El siguiente documento es otro aporte a la planificación comarcal. Mucho se ha hecho y existen materiales que solo falta sistematizarlos.
 
Geodisio Castillo

Algunos recursos marinos en Gunayala. Fotos: Archivo CENDDAH
 
01.       GESTION: Planificación participativa

La gestión para establecer el área marina protegida (AMP) en Kuna Yala, apenas ha iniciado su proceso. Se presenta esta primera parte del informe como un preámbulo a las metas que están por definir. No es nada nuevo el interés de las comunidades para conservar, proteger y hacer un uso sostenible de sus recursos marino-costeros. Desde 1983, AEK/PEMASKY liderizó tal iniciativa (PEMASKY/AEK, 1986). Iniciativa que no ha finalizado, puesto que para el 2003, PEMASKY inicia el proceso de gestión para elaborar el plan para el manejo de los recursos costero-marinos.

El uso sostenible o la sostenibilidad implican un concepto dinámico y no una condición estática, es ante todo una búsqueda propia, que no podemos aplazar. Si el pueblo kuna, ha podido mantenerse vivo en un mundo signado por el permanente cambio, es que ha podido mantener su capacidad y habilidad reconociendo sus propias riquezas, limitaciones y potencialidades naturales y culturales. Ha podido reconocer que la naturaleza es parte de nuestras vidas, no existe nada separado... de ahí la conservación, la protección, la defensa del territorio, es la defensa de nuestra MADRE TIERRA. Nos hace recordar que la "vida" no solo significa consumo, bienestar y adquisición de bienes materiales, son lecciones que no debemos olvidar en el momento de negociar o concertar el concepto de desarrollo. Pero qué ocurre hoy en día, ante este mundo cambiante, nuestra sociedad arriesga o vulnera los ecosistemas que nos sirven de base de sobrevivencia y producción para darles a los pobladores una aparente mejoría por un corto tiempo, transitando hacia la insostenibilidad. Es que nuestras comunidades no tienen normas ambientales en sus reglamentos comunitarios y mucho menos cumplen las de Anmar Igar (Ley Fundamental).

Siguiendo los principios establecidos por la dirigencia del pueblo kuna que, sólo nosotros los kunas podemos arreglar nuestros asuntos sociales y de desarrollo autónomo, no es ser tan realista. En la realidad actual necesitamos del concurso de todos, cuando se trate del ambiente, sus recursos naturales y biodiversidad y, de su desarrollo sostenible. Es que la sostenibilidad como un concepto asociado prioritariamente a la protección de los ecosistemas, es mucho más integral y requiere de la equidad social y una actividad económica solidaria.

Se gestiona el establecimiento del área marina protegida (AMP) del Corregimiento de Narganá, en particular en los seis (6) pueblos unidos: Wargandub, Yandub-Narganá, Agwanusadub, Digir, Niadub y Ubgisucun (Magebgandi). Se establecen acciones prácticas para la participación directa de los dirigentes, pescadores, usuarios y otros miembros de las comunidades, con apoyo de algunas instituciones interesadas en la temática. Pero no existe nada formal, acuerdos escritos necesarios para la co-gestión para establecer el AMP. El desarrollo ambiental o Comarcal autónomo no se puede concretizarse sin ocurrir antes muchas cosas o procesos de cambios, por ejemplo, la necesidad de un cambio de actitud o readaptación y adaptación a nuevas formas sostenibles de uso de la tierra y el mar. De ahí, un elemento esencial es la necesidad de desarrollar la capacidad de los pescadores, usuarios y otros miembros de las comunidades e involucrarlos en la toma de decisiones.

Documento completo en: https://app.box.com/s/7yisnsctu5xsj6hhyr39

Documento relacionado - Plan Ambiental Marino Costero - FUSPU, en:

8 de diciembre de 2013

Para que reflexionemos sobre nuestra realidad!!!

Estimad@s compañer@s,

Le saludo a la espera que todo este marchando bien con ustedes en sus importantes labores y en sus respectivos Territorios.

En mayo del año que estamos por finalizar fui convocado por la Secretaria Ejecutiva del Consejo Agropecuario Centroamericano (SE-CAC) del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) para participar en la elaboración de una hoja de ruta que debe enmarcar como queremos desarrollar las áreas o comunidades más vulnerables y abandonadas por los gobiernos mesoamericanos en una nueva fase en el que se prevé que pueda ser apoyado por el gobierno de Taiwán.

Definitivamente que tuvimos que realizar varias jornadas de trabajo a lo largo de varios meses para revisar y actualizar el documento de línea base ya que el mismo carecía de coherencia y no manifestaba en su contexto las realidades que viven nuestras comunidades. Además, nuestros Pueblos Originarios aparecían en dicho documento como un ambiguo detalle más que por mera casualidad aparecía solo como para no dejarlo fuera de dicho “estudio” que esta instancia realizo hace ya casi 10 años atrás.

En ese espacio de trabajo con expertos de mesoamérica, tuve la oportunidad de poder marcar un trascendental precedente para nuestros Pueblos Originarios y nuestros respectivos Territorios Ancestrales de nuestra Abya Yala, y casualmente uno de los temas de mucha importancia el cual me toco hacer un claro y reivindicativo planteamiento desde nuestro enfoque Cosmovisionario y nuestra Espiritualidad, fue el tema de nuestra reivindicación Originario y sobre nuestros Territorio Ancestrales. Por ello, quiero compartir con ustedes este compendio que he redactado, el cual esta descrito a continuación en color azul-celeste.

Quisiera aclararle el porqué de nuestras observaciones sobre nuestra Originalidad:

Nosotros somos parte directa de un proceso que ha venido sucediendo en los últimos 7-8 años a lo largo y ancho de nuestra plataforma continental llamado por los Siwas (personas blancos) “latinoamérica”, (Abya Yala) en Idioma Originario de nuestros hermanos Dules, de Guna Yala, Panamá. Es importante señalar que el nombre Abya Yala, ha sido reconocido como nombre oficial de nuestro continente por todos nuestras Naciones Originarias y nuestras Autoridades Ancestrales desde nuestros hermanos Mapuche en Chile, hasta nuestros hermanos Attawapiskat, en Canadá.

Este proceso del cual somos parte directa se enfoca básicamente en un gran movimiento reivindicativo y de articulación de nuestros Territorios Ancestrales, de nuestros Pueblos Originarios, de nuestras Autoridades Ancestrales, nuestros Derechos Humanos, de nuestro enfoque Cosmovisionario, de nuestra Abya Yala, de nuestra Madre Tierra (aire, tierra, bosques, ríos, animales de todas las especies, suelo, subsuelo, mar, espiritualidad, Cosmovivencia-Ancestral, Medicina Ancestral, Comida) y en general todo lo relacionado con nosotros y con nuestra Pachamama “Madre Tierra, en Idioma Originario de nuestros hermanos, Aymara y Quechua, de Bolivia, el cual también ha sido reconocido como nombre oficial de nuestra Madre Tierra, en toda nuestra Abya Yala.

En ese marco reivindicativo buscamos corregir una serie de irregularidades en los cuales el tiempo y los investigadores, estudiosos y científicos han contribuido grandemente a tergiversar nuestra única y verdadera Originalidad. Por ejemplo podemos mencionar el despectivo calificativo que nos atribuyen desde afuera llamándonos indios”, o en sus efectos “indígena (s), que básicamente es lo mismo!!!.

Los libros de historia lo redactaron Siwas, con un concepto de vida demasiado occidental y con preceptos académicos demasiado ambiguos y al mismo tiempo despectivos hacia nosotros, tomando en cuenta que nuestro punto de vista no era relevante ni mucho menos considerado importante, hasta hace solo algunos años con la ola y al auge del tema de los Derechos Humanos, de la iniciativa de la OIT y del sistema de Naciones Unidas, aunque en su momento estos organismos siguieron repitiendo como disco rayado el mismo calificativo despectivo desde su concepto occidentalizado y nos siguieron atribuyendo el nombre de indios o indígenas

Es irónico, todo este mamotreto que escribieron y diseñaron desde afuera y en especial el despectivo calificativo con el que nos llamaron y aun en nuestros días pretenden seguir llamándonos con el mismo calificativo indios o indígenas, debemos aclarar que NO somos de la india!!!, somos de aquí, este es y siempre ha sido nuestro espacio físico-geográfico!!!, somos Originarios, siempre hemos habitado nuestros Territorios Ancestrales y lo seguiremos habitando.

El ejemplo no puede ser más claro y así lo evidencia nuestra historia, cuando llegaron los mal llamados conquistadores mercenarios de occidente, específicamente a nuestro Territorio Originario Naso, no pudieron expresar la palabra Tjër Di, y expresaron la primera pronunciación que consideraron la más cercana, es decir teribe, de allí que pretendan despectivamente llamarnos a nosotros o a nuestro Territorio Ancestral teribe o que los Nasos, somos teribeños

Otro claro ejemplo es con nuestros hermanos Ngäbes, con la llegada de la United Fruit Company entre 1900 y 1907, y el inicio de la construcción del canal francés interoceánico en 1914, en Panamá, un considerable número de hermanos fueron esclavizados por estas 2 transnacionales. Ellos en su desesperación intentaban conocer porque estas transnacionales les hacía sufrir tantos maltratos por lo que algunos de ellos se atrevieron a acercársele a sus jefes y entre el poco conocimiento que lograron adquirir del inglés se atrevieron a preguntar: Why me???, es decir, por qué yo???. Al no saber o, al no poder pronunciar esta frase, pereciera que dijeron guaimi”, de allí le atribuyeron esa misma expresión a nuestros hermanos Ngäbes, como si esa expresión fuese el nombre de su Pueblo. En el caso del Pueblo Dule, los mismos mercenarios de occidente al llegar a este paraíso que hoy día es la Comarca Guna, decidieron rendirle homenaje a el santo blas porque ellos consideraron que el los había traído con bien y sembraron una cruz en su honor, de allí el nombre “san blas” calificativo que no guarda la mas mínima relación o coincidencia ni con el Territorio Guna ni con el Pueblo Originario que allí habita (nuestros hermanos Dule).

Por su parte, a nuestros hermanos Embera, este sistema imperialista y diseñado desde afuera al tamaño del capricho de sus testaferros, les pareció “correcto” llamarlo “chocoes”, sin embargo, todos sabemos que El Choko, Colombiano es un amplio Territorio y desde el momento  que Panamá, se constituye en republica esa área geográfica quedo dentro de la jurisdicción de Colombia, y ese calificativo no guarda la mas mínima relación ni coherencia con nuestros hermanos Embera, de Panamá.

Como estos 4 verídicos ejemplos anteriores, hay muchos otros, pero concretamente sobre esta realidad es que queremos dejar evidentemente claro la razón de ser de nuestro planteamiento, de nuestro posicionamiento y de nuestra reivindicación Originaria y de nuestro Enfoque Espiritual y Cosmovisionario, como Pueblos Originarios que habitamos nuestros Territorios Ancestrales, los cuales son pequeños pedacitos de nuestra Abya Yala y está a su vez de nuestra Pachamama.

El sistema capitalista y el poder económico manifiestan hoy día el nombre es lo de menos!!!, indios, indigentes o indígenas, o, como se les califique no es relevante, lo importante es lo que estamos haciendo con ellos, es decir, los programas y/o proyectos que desarrollamos con los indios o, con las poblaciones de indígenas. Sin embargo este respecto tiene que marcar un antes y un después, es decir, es aquí y es ahora, es nuestro momento, no podemos hacernos cómplices silenciosos de las acciones gestadas desde afuera y además, alegremente aceptar que se nos atribuyan los despectivos calificativos que nos ha impuesto. No somos experimentos de sus laboratorios, NO somos poblaciones o poblados, tenemos Territorios Ancestrales, conformadas por comunidades y en ellas habitamos los Pueblos Originarios.

Este proceso reivindicativo que impulsamos en nuestra Abya Yala, ha tenido una muy buena aceptación en nuestros Territorios y comunidades. Además la comunidad internacional después de escucharnos y conocer cuál es nuestro enfoque Cosmovisionario y Espiritual de fondo, empiezan a tener otro punto de vista de nuestros Pueblos y Territorios. No es fácil hacerle entender aun sistema diseñado al tamaño del capricho del poder económico y politiquero que es ese nuestro verdadero enfoque Cosmovisionario y Espiritual que a diferencia de ellos, no necesitamos eruditos egresados de Harvard, nuestra propuesta de buen vivir lo gestamos de adentro hacia afuera, no nos sentimos cómodos con la camisa de fuerza que ellos pretenden imponernos.

Definitivamente que en el caso de Panamá, tenemos que seguir trabajando fuerte en algunas líneas de acción clara y bien planificada, para incidir ante las políticas públicas, de forma tal que el gobierno reconozca oficialmente a nuestros Pueblos Originarios con nuestros verdaderos nombres, tanto a nosotros como personas, como a nuestros Territorios Ancestrales.

Estaré muy complacido en conocer sus impresiones sobre este importante tema y si gustan pueden compartirlo con sus contactos.

Con atentos saludos,

Eliseo Vargas
Equipo de Asesoría
De la Autoridad Ancestral
Pueblo Originario Naso
Skype: eliseovargasnaso
t: @thenasoboy
f: Eliseo Vargas Jr.

“La gente, especialmente la ignorante, desea castigarte por decir la verdad, por ser correcto, por ser Tú. Nunca te disculpes por ser correcto, o por estar años por delante de tu tiempo. Si estas en lo cierto y lo sabes, que hable tu corazón. Incluso si eres una minoría de uno solo, la verdad sigue siendo la verdad.” M. Gandhi.

4 de diciembre de 2013

CONSERVACIÓN DE SUELOS Y AGUA EN MANDIYALA, GUNAYALA: LABRANZA MÍNIMA

Geodisio astillo

Entrenando a los agricultores de Mandiyala. Foto: Onar
La conservación de suelos y agua comprende un conjunto de actividades inmersas en el enfoque global del manejo del suelo, el agua y el aprovechamiento agrícola. Trasciende más allá de los trabajos de control de la erosión ya que contribuyen también al objetivo general de mejorar y mantener los nutrientes y con ello la capacidad productiva del suelo, para a su vez lograr incrementar en forma significativa los rendimientos, hacer sostenible la agricultura y en última instancia evitar o reducir la degradación de los mismos. El uso y manejo del recurso suelo tiene el fin de mantener y/o manejar su capacidad productiva en función de sus aptitudes, limitantes y potencialidades de manera de evitar su pérdida y/o degradación y conservar el agua.

Un grupo de agricultores de la comunidad de Mandiyala, ubicado por el límite oeste colindando con el Parque Nacional Chagres, está ejecutando un subproyecto de “mejoramiento de nutrientes de suelo” bajo sistema de producción agroforestal de nainu. Luego de planificar su nainu, aprendieron en la práctica a construir y hacer uso del nivel o aparato “A”. Esta actividad es auspiciado por el Corredor Biológico Mesoamericano del Atlántico Panameño de la Autoridad Nacional del Ambiente (CBMAP II – ANAM).

El aparato “A” es el instrumento campesino más importante para saber cómo medir las pendientes, así como por dónde van las curvas de nivel. Se llama “A” porque tiene la forma de una A mayúscula.

Trabajando en equipo y concluyendo la labranza mínima. Foto: Gubiler
El aparato “A” nos va a servir para trazar, en el terreno, curvas a nivel. Una curva a nivel, es una línea curva, cuyos puntos están a la misma altura, o sea, que una persona, siguiendo una curva a nivel, nunca baja ni sube. Por eso, el agua, en una zanja de infiltración, construida según una curva a nivel, no va correr por ningún lado y va a tener que infiltrarse.

La labranza mínima es la menor cantidad de labranza requerida para crear las condiciones de suelo adecuadas para la germinación de la semilla y el desarrollo de la planta. Reduce la labor de remoción del suelo y se prepara el suelo en las fajas/franja constituidas por los surcos donde va a sembrar (labranza mínima individual). La función principal es de disminuir la susceptibilidad del suelo a la erosión pero también ayuda para mantener el nivel de materia orgánica y para proteger la macro fauna en el suelo. La labranza mínima se combina con la siembra en contorno. De esta manera se labra el suelo y se realizan las demás labores culturales siguiendo las curvas a nivel.

El mismo aparato “A”, al marcar las curvas de nivel de la parcela, también sirve para ejecutar la labranza mínima o conservacionista. Se requiere mover o roturar la tierra y nivelarla entre cada curva de nivel. Una forma más sencilla es aflojar la tierra en surcos con pico, camas de 20 x 30 cm. y 25 a 30 cm. de profundidad, estableciendo labranza solamente donde se va a colocar la semilla.

La facilitación de estos trabajos lo realiza el Centro de Desarrollo Ambiental y Humano (CENDAH).

2 de diciembre de 2013

Conocimientos tradicionales y medidas adaptativas frente al cambio climático

En ecosistemas de altas montañas

En diferentes regiones del mundo ya se evidencian los efectos e impactos del cambio climático. De hecho en ecosistemas de altas montañas, como la Cordillera de los Andes, el retroceso de los glaciares y la variabilidad climática extrema (lluvias torrenciales, sequías, granizadas, heladas, etc.) están afectando los medios de vida y desarrollo de las comunidades rurales más pobres y vulnerables que viven de la actividad agropecuaria. Mientras persista el negacionismo climático y la inercia de los responsables de esta crisis, el futuro es incierto y de alto riesgo sobre todo para estas poblaciones. De allí la importancia de realizar investigaciones en conocimientos tradicionales y medidas adaptativas, como las que desde hace siglos desarrollaron las culturas agrocéntricas andinas frente a factores ambientales adversos.

Sociedad-naturaleza: racionalidad y problemática ambiental

La Cordillera de los Andes es una de las regiones geográficas más extensas y representativas del Perú y América del Sur. Su configuración biogeográfica es sumamente compleja y heterogénea, así como la geomorfología, los climas y ecosistemas de las cuencas hidrográficas de su vertiente occidental y oriental. Es asiento importante de múltiples culturas originarias que bajo condiciones climáticas y topográficas adversas, desarrollaron valiosos conocimientos y tecnologías adaptativas en el manejo de diversos ecosistemas para la producción alimentaria y la satisfacción de sus necesidades básicas.

En las zonas alto andinas, el proceso adaptativo de diferentes grupos humanos es resultado de sus múltiples interacciones como sociedad-naturaleza. Así, su estudio implica considerar dos dimensiones claves: i) La ambiental, para caracterizar los procesos sociales de ocupación-adaptación y las relaciones de predominio y control político-administrativo sobre el territorio y sus repercusiones en el entorno; y ii) La cultural, porque al analizar las implicancias ambientales derivadas de las relaciones de interacción sociedad-naturaleza sobre el territorio ocupado, existen determinados contextos culturales en los que se manifiestan impactos específicos.[1]Las formas de vida o manifestaciones positivas ensayadas por disímiles culturas y sociedades en determinados territorios y ecosistemas, se explican según el concepto de racionalidad ambiental, porque alude un cuerpo de valores o principios orientados hacia la búsqueda de una finalidad ambiental positiva. En esa medida, también los desajustes o desfases en el proceso adaptativo, son resultado de múltiples factores condicionantes propios del sistema de interacción sociedad-naturaleza. Lo que -como antítesis- nos conduce por el umbral de la irracionalidad, configurando el concepto de problemática ambiental: o sea, cuando los factores condicionantes del sistema de interacción sociedad-naturaleza configuran un conjunto de elementos de desequilibrio, conocidos como defectos de racionalidad (irracionalidad).

El concepto anterior, sin embargo, no se contrapone con los alcances de la cosmovisión holística andina. Al contrario, las implicancias ambientales derivadas de la relación sociedad-naturaleza deben comprenderse en el contexto de determinadas culturas, territorios y entornos ambientales. Por lo que el marco cultural implicará entender una forma específica de racionalidad o un tipo de comportamiento que la sociedad manifestará sobre el espacio-territorio ocupado, asumiendo de forma razonable que este le proporcione sus medios de vida.

Relaciones múltiples de las sociedades humanas con el ambiente[2]

Al respecto resaltamos la contribución de Julián Steward (1955)[3], quien integró el análisis de los componentes población-ambiente. Siendo su aporte más importante y original la teoría del evolucionismo multilineal, según la cual las sociedades humanas contemplan trayectorias múltiples y variables en sus procesos de cambio y adaptación. Steward estudia la discontinuidad del proceso evolutivo, en tanto: “a veces conduce a un mayor control energético y una mayor complejidad social y otras veces a formas sociales y económicas más simples”[4].

Por su parte, Salhins y Service[5] logran un avance interesante en el estudio del proceso evolutivo de las comunidades, proponiendo integrar dos fases principales: i)“…la evolución crea diversidad debido al mecanismo de adaptación, que forja constantemente formas nuevas en función de cambios microambientales. Y ii) “…los organismos inevitablemente evolucionan desde las formas simples hasta las más complejas, desde los organismos con menor control energético hasta los de mayor control”[6].En efecto, la evolución de las poblaciones sigue -en general- un proceso ascendente en el tiempo pero con distintos rumbos y discontinuidades. En base a esta idea visionamos la evolución multilineal desde una perspectiva dialéctica,representándola como una figura de forma y función helicoidal: sinuosa y contradictoria pero progresiva. Las poblaciones originarias siguen diferentes rumbos evolutivos condicionados por diversos factores (objetivos y subjetivos, endógenos y exógenos) relativos a los territorios ocupados y a sus entornos ambientales, en cuyos procesos particulares y a través del tiempo, sus estrategias adaptativas tienden a diversificarse y complejizarse, excepto en los casos extremos que por otros factores, sus estrategias se hayan ido simplificando (hasta incluso colapsar).

Actualmente, siguiendo las investigaciones sobre la teoría de sistemas y desde el uso primigenio del concepto ecosistema, es ampliamente aceptado que el estudio de la relación sociedad-naturaleza no puede abordarse como dos componentes separados, sino más bien interrelacionados, porque constituyen las partes compositivas de un todo sistémico[7].En efecto, ambos componentes se interrelacionan en un todo sistémico representando un complejo de relaciones de causalidad mutua. Por lo que pueden medirse con algunos indicadores de base, como -por ejemplo- la calidad de vida para referirse al perfil de una sociedad, y la calidad ambiental para referirse al statu quo de la naturaleza.

La explicación anterior se basó en el teorema de la indecibilidad de Godel[8], que establece que cada modelo se explica dentro de un modelo más amplio y más general, proponiendo que los problemas ambientales de la sociedad actual deben analizarse dentro de un sistema de referencia en cuyo centro se localiza la sociedad; y que ésta -a su vez- se enmarca en un contexto mucho más amplio de problemas y metaproblemas. Así, hoy en día es inconsistente hacer una descripción y análisis completo del ecosistema sin más referencia que el propio ecosistema, porque este resulta -per se- insuficiente para explicar los distintos niveles y formas de relación de una sociedad y su problemática de acceso a recursos naturales, su crecimiento económico y calidad de vida, y sus repercusiones ambientales.En consecuencia, problemas ambientales como el calentamiento y cambio climático, deben estudiarse como fenómenos complejos a escala global-local, en tanto sistemas abiertos, basados en las múltiples interacciones como sociedad-naturaleza, y según las complejas relaciones de causalidad mutua subyacentes: flujos de intercambios de energía de sistemas y subsistemas que configuran y caracterizan cambios tecno-productivos, socioeconómicos y de organización, así como de sostenibilidad en las distintas sociedades y culturas en espacios determinados.  

Armonías y desarmonías en la artificialización de ecosistemas

Los pueblos originarios prehispánicos establecieron relaciones de interacción con la naturaleza en función al desarrollo de valiosas experiencias y conocimientos sobre ella: su capacidad de observación y aprendizaje en miles de años, a través de múltiples pruebas de ensayo-error[9], implicaron un proceso continuo de artificialización (antropización) del espacio ocupado.  

Numerosas investigaciones confirman que durante los multiprocesos de ocupación-adaptación territorial y ambiental, las sociedades originarias -por necesidad de sobrevivencia- desarrollaron conocimientos pormenorizados de la estructura, composición y funcionamiento de los ecosistemas y pisos altitudinales: su compleja biodiversidad, sus microclimas y los componentes físicos de distribución espacial (vertical-altitudinal y horizontal-longitudinal). Así, de forma progresiva ensayaron las modificaciones necesarias que aseguraran su sobrevivencia.Es el caso de las culturas agrocéntricas en zonas alto andinas, que conocieron el comportamiento microclimático, modificaron ecosistemas, domesticaron plantas y animales y manejaron la biodiversidad hasta convertirlos en complejos agroecosistemas.

Con el tiempo y máxime ahora con el fenómeno del cambio climático, los sistemas tradicionales de conocimientos de los pueblos originarios sobre el medio físico e indicadores bioclimáticos, su taxonomía biológica folklórica, sus prácticas de producción y su naturaleza experimental han adquirido tal dimensión e importancia que están sirviendo para desarrollar nuevos conocimientos científicos y medidas adaptativas[10]. De hecho, la enorme importancia y valor de los sistemas de conocimientos y prácticas tradicionales de las poblaciones originarias en los países andinos, evidencia que las sociedades prehispánicas construyeron sistemas de vida resilientes, adaptados a variados territorios, logrando un alto grado de conocimientos frente a la variabilidad climática y al manejo de ecosistemas locales[11].Las poblaciones originarias de zonas alto andinas evolucionaron en función de múltiples procesos adaptativos e inadaptativos ensayados en ámbitos territoriales específicos, en condiciones multivariadas de oferta de recursos disponibles, y según los tipos de organización socioeconómica y de racionalidad empleados en el manejo de los ecosistemas. Son procesos supeditados al desarrollo de determinadas capacidades de resiliencia social (fuerte o débil) gestadas por distintas sociedades y culturas para enfrentar y superar las dificultades y lograr adaptarse al entorno territorial y microambiental o de lo contrario fracasar[12].
 
El grado de manejo y control energético local en el proceso adaptativo de las poblaciones originarias es clave.Depende de las formas de interacción y los niveles de intercambio de flujos de energía: del incremento de los “outputs” y de la reducción de los “inputs”. En consecuencia, frente a la variabilidad climática y otros factores adversos, reducir el grado de incertidumbre en el manejo de los factores microambientales y maximizar la resiliencia y la eficiencia energética local, mediante el uso intensivo de conocimientos y de tecnologías innocuas, organización de la mano de obra, etc., posibilitará un mayor grado de subsistencia y autonomía de las poblaciones en la gestión local de sus recursos naturales.

A diferencia de estudiar las implicancias ambientales desprendidas de los mecanismos adaptativos ensayados a nivel individual, es a nivel colectivo en el que se configura y expresa mejor la forma predominante de relacionamiento de las sociedades y culturas con su entorno territorial y ambiental. El sentido de identidad y la pertenencia territorial de las poblaciones originarias se expresan con mayor nitidez cuando se refieren a lo colectivo, porque expresan su cosmovisión y existencia misma como tales (su imaginario). Estas formas de identidad territorial colectiva permitieron la construcción de una relación respetuosa con la naturaleza y una línea de continuidad e identidad generacional alrededor de ella.

Actualmente diversos factores como la densidad demográfica y estilos de vida de los países que incrementan la presión de uso sobre los recursos naturales y el ambiente (huella ecológica), la expansión de la economía de libre mercado y los proyectos extractivos de recursos naturales, la crisis sistémica y las políticas centralistas y excluyentes de desarrollo de los países, los procesos de industrialización contaminante y de transferencia y dependencia tecnológica agroalimentaria norte-sur, la injerencia económica y comercial de las corporaciones transnacionales y los países hegemónicos sobre los recursos naturales y medios de vida de los pueblos originarios, la erosión de los conocimientos tradicionales, etc., son factores determinantes del fenómeno del cambio climático global, y que de hecho vienen impactado en la problemática de inseguridad alimentaria y pobreza de las poblaciones rurales en ecosistemas de altas montañas. Es pues imperativo realizar investigaciones en medidas adaptativas que recojan y potencien conocimientos tradicionales y fortalezcan la capacidad de resiliencia local.

- Walter Chamochumbi, Mag. Ing. Agrónomo, Consultor en Gestión Ambiental y Desarrollo.



[1]“Las comunidades indígenas y su evolución en el proceso de adaptación territorial, resiliencia y desarrollo endógeno: teorías y notas del contexto latinoamericano”, ensayo de Walter Chamochumbi, Lima. 2006.
[2] En Walter Chamochumbi (2006). Ibíd.
[3] Julián Steward, 1955, pp.14-15, citado En Emilio F. Morán (1996),”La ecología humana de los pueblos de la amazonia”,(1982b, p.43), p. 44-45).
[4] Citado por Emilio Morán (1996), Ibíd., p. 45.
[5] “Evolución y cultura”, 1960, en Morán (1996), Ibíd., en base a trabajos de Julián Steward y Leslie White.
[6] Op cit de Salhins y Service pp.12-13, en Emilio Morán (1996), Ibíd., p. 49.
[7]“la sociedad y la naturaleza pueden ser consideradas como dos sistemas independientes que se contraponen o bien que interactúan y se complementan, lo cual constituye la base del planteamiento dualístico del problema. La otra opción considera a la sociedad-naturaleza como una sola unidad indivisible que se integra como un todo, lo cual es la base del planteamiento monístico del sistema”Op cit de Juan Gastó (1994), p. 131…”Aproximación Agroecosistémica”, en Módulo I “Agroecología: Bases Históricas y Teóricas”, Curso sobre Agroecología, CLADES-CIED, Lima, pp. 123-135.
[8] Citado por Juan Gastó. Ibíd.
[9]Nicolo Gligo y Jorge Morello (1980)…“Notas sobre la historia ecológica de América Latina”, publicado en Estudios Internacionales, 13, Nº 49, Santiago de Chile, enero-marzo de 1980, pp. 112-148.
[10]Miguel Altieri (1994)…”Por qué estudiar la Agricultura Tradicional”, en Módulo I “Agroecología: Bases Históricas y Teóricas”, Curso sobre Agroecología, CLADES-CIED, Lima, pp. 71-81.
[11]Ver Consorcio GTZ/FUNDECO/IE (2001)…”Protección, recuperación y difusión de conocimientos y prácticas tradicionales”,Documento preliminar para revisión por países, CAN, Estrategia Regional de Biodiversidad,La Paz – Bolivia, 97 p.
[12]La antropización de ecosistemas no ocurre bajo condiciones homogéneas ni relajadas. Al contrario, mayormente ocurre bajo condiciones de alta heterogeneidad ecogeográfica y de constante tensión en el manejo de los factores micro-ambientales. 

Fuente:
http://alainet.org/active/69021