30 de marzo de 2014

La juventud Guna que vive en la Comarca es la clave de la agricultura: más inversiones de conciencia

Geodisio Castillo

Grupo organizado de agricultores Nadigana, Yandub/Nargana
Se necesitan más inversiones de conciencia para crear nuevas oportunidades para la juventud en la agricultura. La pregunta es ¿cómo lograr que más jóvenes participen en la agricultura e impulsar la agricultura de nainu familiar de la Comarca? La agricultura es fundamental para mejorar la seguridad y soberanía alimentaria y el bienestar económico por el mañana.

Hay que confiar en el futuro, que la  escasez de agua y los conflictos limítrofes entre los desafíos a la alimentación en la Comarca, alcanzarán sus resultados en beneficio de todos. Porque bien sabemos que solo el turismo no dará beneficios colectivos, también su existencia dependerá de la alimentación que se ha puesto costosa.

Ya hemos tenido suficiente experiencia que los proyectos no son la solución de la productividad alimentaria. La solución está en los propios agricultores, los jóvenes agricultores deben tomar conciencia y realizar un cambio de actitud a partir del hogar, Onmaggednega, las escuelas y los colegios con orientación en agricultura y agroforestería [1]. Innovar nuestra agricultura familiar de nainu. Esta es la tarea que los jóvenes pueden hacer. En una Comarca donde solo se tala y se quema 1% anual del bosque [2] y se regenera de inmediato, eso es rejuvenecer la agricultura y el manejo forestal Guna.

Además, el hecho de hacer llamamientos para incrementar la producción de parte de la dirigencia, tampoco es la solución. La solución es insistir en promover el llamado para incrementar la producción con apoyo mínimo o insumos para que las comunidades, su juventud trabajen la tierra, motivarlos. Motivar a los tantos bachilleres agropecuarios, con programas reales basados en conocimientos tradicionales propios amigables con la naturaleza.

Hacer todo lo posible para que la juventud adquiera la capacidad de crear, innovar y desafiar; es decir, comprometidos en actividades que lo satisfagan apasionadamente. Entonces la dirigencia de los Congresos Generales, las comunidades, los profesionales que servimos de apoyo o facilitadores a los Congresos Generales y comunidades, los educadores, los políticos, todos los que nos dedicamos al desarrollo, acepten “errores”, acepten nuevas ideas e innovadoras, para seguir y salir del atolladero alimentario. Creo que eso no es difícil de hacerlo. Y el Congreso General Guna (CGG) o la oficina del CGG como las mismas comunidades deben incentivar a la juventud productora en el tema que estamos hablando. Ante todo planificarlos.

Todos los temas de turismo, EBI, territorialidad, gobernabilidad, plan de desarrollo, entre otros son importantes, pero para atacar estos asuntos su base es la alimentación, la agricultura. Los sistemas agroforestales sostenibles y agro-ecológicas propios es una respuesta a la crisis alimentaria y climática. Los cultivos que hemos heredado y que se está perdiendo – mama, gabidubaled, gualu, oba, entre otros - se presentan como una oportunidad para el fortalecimiento de la seguridad y soberanía alimentaria de la Comarca [3]. Por eso es vital rescatar, mantener y utilizar nuestras semillas, para posicionar alimentos con fuerte identidad territorial y cultural. Para poder vender nuestros productos y que el Congreso, su oficina pueda facilitar los mercados más cercanos. Para fomentar este proceso, el fortalecimiento de nuestras organizaciones agrícolas es crucial.

A nuestra juventud les toca continuar y hacer historia, transformando nuestra realidad, si no participan, no habrá mañana para una alimentación soberana, de la que se pregona hoy en día. No habrá futuro para la soberanía alimentaria si los jóvenes no participan, comprometerse con la histórica lucha por la alimentación y de  la transformación de nuestra realidad. Lo que la juventud agrícola hace muchas veces no es reconocida, entonces hay que valorar la tarea diaria importante en la agricultura de nainu familiar, la agroecología, el cambio del clima, la soberanía alimentaria, la salud y el territorio como bien común.

Desde muchas décadas, la juventud se ha organizado, motivado, pero quedó allí, sin evolucionar. El trabajo de la juventud es fundamental en la construcción de cualquier proyecto de sociedad. Es un proceso continuo de renovación, buscar formas o mecanismos que motiven a la juventud a insertarse en la lucha por la transformación social autónomo.

Hemos de compartir nuestras capacidades en vez de enfrentarnos sin razones, descubriendo nuestros defectos. Valorar nuestra existencia para no seguir lamentando mientras el tiempo nos consume. Ser creativos para resolver todo aquello que nos preocupa, el trabajo, la salud, la alimentación principalmente,... Necesitamos cambiar, eligiendo los conocimientos ancestrales como motor para evolucionar. Estamos dormidos ante nuestras capacidades y potencialidades. Los cuales requieren una mayor inversión de conciencia.

Notas:
[1]. Instituto Profesional y Técnico (IPT), con orientación en agricultura
[2]. Castillo, G., 2010. Bosques para la vida: Causas ocultas de deforestación y degradación de los bosques en las Comarcas Kunas. En: Revista Cultural Lotería, No. 493, Noviembre-Diciembre. pp. 105-124
[3]. Reyes Acosta, C., 2011. Planta de Uso Tradicional en la Comarca Indígena de Gunayala. CENDAH, Pontificia Universidad Javeriana (Colombia). Yandub, Gunayala, Panamá. 57 p.

27 de marzo de 2014

Redd+ más allá del carbono y del mercado: Integralidad del Redd+ Indígena Amazónico

Coordinadora de las Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica
AIDESEP-APA-CIDOB-COIAB- CONFENAIE-FOAG- OIS- OPIAC-ORPIA

El presente documento es el aporte de los pueblos indígenas amazónicos articulados en COICA en el debate de la CMNUCC de “REDD+ y beneficios más allá del carbono y de financiamientos más allá del mercado” que se procesa hacia la COP20 y COP21. COICA es una amplia articulación de 390 pueblos indígena, basadas en más de 5000 comunidades, que ocupan 170 millas de has, tituladas y demarcadas; y en un segundo nivel se agrupan en más de 200 organizaciones o federaciones locales; y éstas a su vez se estructuran en 09 organizaciones nacionales amazónicas de Brasil (COIAB), Perú (AIDESEP), Colombia (OPIAC), Ecuador (GOGONAE), Bolivia (CIDOB), Venezuela (ORPIA), Guyana (APA), Surinam (OIS) y Guyana Francesa (FOAG); las cuales se unifican en un cuarto nivel de articulación, como es COICA para la incidencia internacional.

1. Unicidad de los bosques tropicales amazónicos. Sustentar toda estrategia en el reconocimiento de la multiplicidad inter conectada de las 24 (o más) funciones o servicios eco sistémicos de las selvas tropicales. Implican funciones de abastecimiento: Alimentos, fibras y combustibles, recursos genéticos, sustancias bioquímicas, agua dulce. Funciones de regulación: resistencia a invasiones, polinización, dispersión de semillas, regulación de plagas, regulación de enfermedades, protección ante riesgos naturales, control de la erosión, purificación del agua). Funciones culturales: valores espirituales y religiosos, sistemas de conocimientos, educación e inspiración, recreación y valor estético o belleza. Funciones de regulación: resistencia a invasiones, polinización, dispersión de semillas, regulación de plagas, regulación de enfermedades, protección ante riesgos naturales, control de la erosión, purificación del agua. Funciones de sustento: producción primaria, provisión de hábitats, circulación de nutrientes, formación y retención de suelos, circulación del agua.

Cabe resaltar, que dentro de esta diversidad funciones, están las de carácter climático, de las cuales se ha absolutizado la de mantener el balance de carbono, pero que deben incluir también otras funciones climáticas, como las de evapotranspiración, absorción y reflexión solar, almacenamiento de agua, protección contra la erosión producción de oxígeno atmosférico y efectos climáticos de larga distancia.

No solo se trata de mega diversidad de funciones, sino sobre todo de su Unicidad, interrelación, interconexión e integralidad de funciones. Por ello, para los amazónicos, el concepto de “Bosques” es limitado, porque se centra, aísla y absolutiza a los aislando árboles. Al contrario, las “selvas” reflejan la unidad entre mega diversidad biológica y cultural


20 de marzo de 2014

Mantengamos y protejamos nuestros bosques y agua: nuestro futuro está en juego

Siempre ha sido parte de nuestra cultura preservar los árboles y plantas nativas. Son gestiones propias para conservar la diversidad biológica, como jardines botánicos con presencia de cultivos para la alimentación. Pero nuestra Nana o NabgwanaMadre Tierra, amanta la tierra con su leche - el agua. Dependemos del agua. Muchas otras culturas lo saben y comparten esta visión de la vida.

La Asamblea General de las Naciones Unidas ha proclamado el 21 de marzo el Día Internacional o Mundial de los Bosques, también llamado Día Forestal Mundial. Y el día 22 de marzo se celebra el Día Mundial del Agua, bajo el tema “agua y energía”, porque están estrechamente relacionados entre sí y son interdependientes. Es otro día dedicada al ambiente para seguir reflexionando sobre los desastres que hemos hecho y continuamos haciendo. 

Preservar los árboles que componen nuestros bosques es porque son nuestros hermanos que permiten la supervivencia de otras especies de plantas asociadas a ellos, de las aves que en ellos anidan, y el sostén del suelo, evitando las inundaciones y la erosión; nos suministran alimentos y vivienda y nos protegen, proporcionando aire puro y agua limpia, salvaguardan la biodiversidad y actúan como un amortiguador contra el cambio climático.

Además es importante cuidar el ambiente y las áreas de conservación como es el área protegida de Narganá y toda la biosfera de Gunayala, porque se sabe que tantas plantas como los árboles cumplen con la misión de purificar el aire (fotosíntesis) y mantener los manantiales de agua dulce. La destrucción del área de conservación destruiría los Galus o biotopos[1] y ecorregiones[2] que son de importancia  de carácter único de su morfología, geología, clima, suelos, hidrología, flora y fauna existentes.

Los territorios de los pueblos originarios constituyen una gran parte de las zonas verdes del país y se ubican en áreas protegidas de una gran diversidad biológica. La cordillera de Gunayala protege las cuencas altas, que suministran fuentes de agua para el consumo de las comunidades. Los recursos hídricos generan y transmiten vida. Contrario cuando el agua convertida en energía hidroeléctrica se convierte en costo. De allí que su defensa es innegable, como hoy luchan los hermanos Ngäbe Bugle por el Río Tabasará, para que esta no se inunde y con ello la biodiversidad y la vida misma del pueblo.

Nos toca a nosotros defender y preservar lo nuestro, a nuestros hermanos árboles, haciendo hincapié en la educación y revalorando o recuperando nuestros conocimientos ancestrales, porque una población educada, con conciencia ambiental sobre la necesidad y la utilidad de contar con bosques, hará que se conserven mejor los últimos reductos significativos de árboles, para que el futuro cambie de actitud, dar mayor equidad a los necesitados y los bosques continúen siendo nuestro hogar. ¡Luchemos por mantener un planeta siempre verde!

Notas:
[1]. Espacio geográfico con unas condiciones ambientales determinadas (como suelo, agua, atmósfera, etc.) para el desarrollo de ciertas especies animales y vegetales.
[2]. Región ecológica o biorregión, es un área geográfica relativamente grande que se distingue por el carácter único de su morfología, geología, clima, suelos, hidrología, flora y fauna.

15 de marzo de 2014

Área protegida del Corregimiento de Nargana y su impacto social y cultural

Geodisio Castillo

Turistas en Gardi Sugdub, Gunayala. Foto: Gubiler
Desde que se estableció la Comarca de la Biosfera y Sitio de Patrimonio Mundial (1987)[1] o en su primera fase como Área Silvestre de Narganá (1994)[2], sus administradores no han evaluado los impactos sociales y culturales. Porque es hora realizar tal tarea clave para asegurar una conservación eficaz, que contribuya al bienestar humano o a vivir bien - nuedgudisaed.

Para los Gunas el área protegida es toda la comarca, es decir, que por su propia naturaleza el territorio Guna es una biosfera. Esta concepción es la que debe prevalecer, sin importar que la UNESCO no la reconozca y que INRENARE[3] en su tiempo sin previo consulta dejara fuera del área protegida la parte marina.

Es cierto que las áreas protegidas han sido establecidas en muchos casos y en casi todos los países a costa de los pueblos originarios o comunidades locales, desalojándolas de sus territorios ancestrales con restricciones para el uso de sus recursos naturales. En algunos casos las áreas protegidas han ofrecido beneficios a las poblaciones locales, y en el caso del Pueblo Guna administrados por el Congreso General Guna y generando ingresos. Esta historia es poco conocida por los visitantes al territorio Guna y por los propios guías y/o los que los transportan.

Es hora de evaluar los impactos sociales y culturales - tanto positivas como negativas – del impacto que está teniendo el Área Silvestre de Narganá.

Área protegida y la conservación

Las áreas protegidas no sólo aseguran la supervivencia de las especies amenazadas. También nos proporcionan, entre otras cosas, la regulación del clima y la conservación del agua de los ríos locales, la protección de las especies que polinizan nuestras cosechas, preservar lugares de belleza natural y la propia vida humana y su cultura.

Si el área protegida Guna estuviera bajo la administración del Estado, la historia demostraría que los medios de vida y los derechos hubieran sufrido como ha ocurrido en otros pueblos hermanos. Además, cuando las áreas protegidas hacen traer beneficios, existe el riesgo de que las elites locales capten estas ganancias. Los beneficios de la conservación deben costear a las comunidades, al menos a las que viven cerca. Como hoy lo percatamos en el sector Gardi.

Pero nos preguntamos, si el área protegida del Corregimiento de Nargana contribuye a la reducción de las necesidades de las comunidades del sector Gardi, ¿cómo se beneficiarán las otras comunidades de la Comarca? Por lo anterior, es hora de evaluar los beneficios y costos sociales y culturales del área protegida, ajustar nuestra visión humana para mitigar cualquier daño, y compartir los beneficios de manera equitativa, para continuar procesando las bases para la autonomía.

A pesar que el pueblo Guna se ha empoderado de su territorio, seguimos hablando mucho y poco hemos aplicado lo que se decide, y no vemos cambios sustanciales en la autonomía per se, que pregonamos. Es decir, progresos propios, autónomos o endógenos en el desarrollo, de allí que volvemos a repetir la necesidad u hora de evaluar y dar seguimiento de los avances en el tiempo.

Nueva gestión para contribuir al beneficio del pueblo Guna

Esta evaluación si decide realizar la administración del área protegida de Narganá, deberá ser participativa, principalmente de la gente que se sienten afectada y la rendición de cuentas de los que manejan el área.

La participación de una amplia gama de partes interesadas será lograr un consenso entre los gestores del área protegida, las comunidades y planear los pasos a seguir para contribuir más al beneficio de las comunidades a nivel comarcal.

Cuando se habla de evaluar, lo tomamos negativamente, pero es un instrumento necesario para ayudar a los esfuerzos por fortalecer la gobernanza del área protegida mediante la revelación si existen errores en la gobernanza, si la centralización actual es positiva o negativa, o es mejor descentralizar la administración del área protegida y servir como medio para realizar cambios en la gobernanza, y generar mejoras en lo social y cultural.

Además la evaluación es un instrumento de transformación que organiza a la comunidad para alcanzar niveles de calidad y condiciones de vida satisfechas para transformar la participación en conciencia, la conciencia en organización o eficiencia y la eficiencia en autonomía - autogestión.

Así podremos contribuir a nueva gestión para que los responsables y gestores del área protegida de Nargana puedan tomar decisiones informadas para evitar impactos negativos y maximizar impactos positivos para el desarrollo o contribuir al beneficio del pueblo Guna.


Notas:
[1]. Congreso General Guna, Resolución No. 3, del 7 de noviembre de 1987, comunidad de Assudub, Comarca Gunayala
[2]. “Área Silvestre ubicada dentro de la Comarca o Reserva Indígena”. Resolución No. J. D. -022-94, 2 de agosto de 1994. Gaceta Oficial 7 de septiembre de 1994. No 22.617. Panamá. 18-19 pp.
[3]. INRENARE, actual Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM)

12 de marzo de 2014

Conflicto limítrofe entre Gunayala y Santa Isabel: preservando la biodiversidad, su cultura y su autonomía territorial

Geodisio Castillo
Tierra y nubes se confunden. La Carretera El Llano-Carti atraviesa el Área Silvestre Nargana. Foto: Gubiler

En su esfuerzo por conservar, hacer un aprovechamiento sostenible de sus recursos naturales, preservar su cultura y su autonomía territorial y dejar estos recursos para sus futuras generaciones, en febrero de 1925, el pueblo Guna se levantó en una Revolución. Posteriormente este territorio fue reconocido por ley. Desde entonces hubo mucho que caminar, algunas veces con acciones enérgicas y hasta con enfrentamientos[1], otras veces pareciesen olvidadas. Hasta el momento la lucha continúa…

La problemática limítrofe en el sector oeste por el Caribe, entre la Comarca Gunayala y en particular entre el Área Silvestre del Corregimiento de Nargana y el Distrito de Santa Isabel, Provincia de Colón, en la República de Panamá, no han sido resueltas.

Haciendo historia, en 1983, buscando alternativas a esta situación, el pueblo Guna a través de la Asociación de Empleados Kuna (AEK), establece el Proyecto de Estudio para el Manejo de Áreas Silvestres de Kuna Yala (PEMASKY). El resultado es un Plan de Manejo y Desarrollo de la Comarca, bajo la categoría Comarca (Reserva) de la Biosfera, declarado en 1987 por Resolución del Congreso General Guna[2]. Posteriormente el Instituto Nacional de Recursos Naturales Renovables (INRENARE), actual Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), lo declara como Área Silvestre del Corregimiento de Narganá, ubicado dentro de la Comarca Gunayala, excluyendo sin consulta previo la parte marina[3].

Existen muchos antecedentes sobre esta situación en conflicto (Castillo, ed. 2005). El presente caso busca ilustrar que es posible minimizar el conflicto limítrofe desarrollando acciones de eficiencia en el uso de los recursos y al mismo tiempo revertir la deteriorada situación socio económica, ambiental y productiva (de la fertilidad del suelo) de los nainus o fincas de los agricultores de la zona (Castillo, ed. 2005). Todo lo anterior permite, en suma un mejoramiento de la agricultura familiar de nainu con mayor equidad e inclusión social.

El pueblo Guna poco a poco ha sido expulsado de sus tierras ancestrales[4] hasta un tramo de 13 kilómetros aproximadamente; 7,000 hectáreas, están siendo reclamadas, localizado desde la desembocadura de la quebrada Playa Colorada en línea recta en dirección sur hasta donde la intercepta el Río Mandinga hasta su nacimiento, de allí en línea recta hasta la desembocadura de La Quebrada Caletones[5].

Consecuencias del conflicto sobre la biodiversidad

Desde su declaración el objetivo del área protegida no ha cambiado, está cumpliendo en preservar los bosques y la biodiversidad y frenar la invasión de colonos a estas tierras. La administración actual realiza esfuerzos para poder cuidar la unidad de conservación; sin embargo, falta un manejo como se había planteado en el plan de manejo. El CGG continúa en su esfuerzo de consolidar el paradigma del desarrollo sustentable o sostenible como elemento central para conservar su territorio.

En la zona limítrofe en conflicto la diversidad de especies es alta, como así en toda el área protegida y debe haber experimentado probablemente cambios climáticos, al menos en estos últimos años. Esto es debido al conflicto que existe en la zona, donde para hacer presencia los Gunas practican en verano la roza, tala y quema extensiva para cultivar la tierra, bajo sistema de nainu (agroforestería), ya sea comunal, grupal e individual. Para los no Gunas este sistema agrícola de nainu es perjudicial[6].

Estudios realizado en otros países sustentan que como resultado de estos cambios físicos, está previsto que las áreas protegidas pierdan entre el 10% y el 40% de sus especies de plantas para el año 2050 (Rutherford, Powrie y Schulze, 1999). Los primeros impactos del cambio climático en la biodiversidad pronto serán visibles y se esperan muchos más, por lo tanto un estudio será necesario en la zona de conflicto, principalmente en las áreas protegidas del Área Silvestre de Narganá y el Parque Nacional Chagres.

Respuesta a las dificultades en estas tierras

Mapa: Área Silvestre de Nargana, Gunayala
Sobre estas tierras comuneros Gunas históricamente ejercen actividades relacionadas al nainu o agricultura familiar. Estas tierras se encuentran fuera de los límites de la actual Comarca Gunayala o del área protegida Guna. En este sentido una de las primeras dificultades es que estas tierras se consideren tierras estatales y sujetas a los fines de la reforma Agraria. Esta primera dificultad plantea que la dirección de reforma agraria de Colón puede reconocer derechos posesorios y títulos de propiedad sobre las mismas. Así fue constatado, las tierras Gunas en Santa Isabel han sido reclamadas como derechos posesorios y a su vez en títulos de propiedad por personas que residen en ciudad de Panamá. Con la oposición del CGG a estas solicitudes de títulos, estos procesos se encuentran estancados.

Este pedazo de tierra ancestral es la que se quiere recuperar. Una Comisión Técnica de Límites (CTL) del Congreso General Guna (CGG) realizó un estudio en el 2006 (Castillo et al, 2006a), cuyo resultado fue recomendar la legalización de la zona de amortiguamiento (ZA) del Área Silvestre del Corregimiento de Narganá, y a la vez reconociéndola como corredor biológico (CB), para gestionar proyectos integrados de conservación y desarrollo sostenible de los recursos naturales y biodiversidad en el área en conflicto. Una forma de protección pero que no tiene efectos legales en cuanto a los derechos sobre la tierra, una alternativa que no resuelve los problemas, pero es un avance para tener mayor radio de influencia sobre la región o como estrategia de defensa territorial (Castillo, 1999). Sin embargo, este no es el único problema limítrofe, hay conflictos por el límite sur con la Provincia de Panamá y por la Carretera El Llano-Carti[7].

Por su parte la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), específicamente la Administración Regional de Gunayala, tenía todo el conocimiento sobre el asunto en conflicto. Participó en todas las deliberaciones hechas. La conclusión es que todos estuvieron de acuerdo en buscar solución conjunta al problema limítrofe. ANAM Regional de Gunayala recomendó establecer una zona neutral, que la zona en conflicto fuese declarada como un Bosque de Protección[8].

En octubre del 2006 (Castillo et al, 2006b), la CTL del CGG, hace una última recomendación para que haya una buena vecindad en la zona limítrofe en conflicto. La finalidad de este informe fue recomendar puntualmente al gobierno o a la institución responsable, en este caso el Ministerio de Gobierno y Justicia (MGJ) para que tome decisión sobre la situación. Es una situación que se debe darle solución y fue un compromiso del Gobierno de turno[9].

Para que la primera recomendación sea válida luego de un análisis exhaustivo, la CTL recomienda que la zona en conflicto sea declarada como Bosque de Protección[10], un paisaje protegido[11] a partir de los nacimientos de los ríos que desembocan en el Golfo de San Blas (Gunayala), en el Caribe, tomando en cuenta al bosque de manglar del área (Bahía Escribano), para que sirva de enlace natural y como medida de conservación para contrarrestar los impactos de fragmentación de hábitats que puedan hacer las personas ajenas al área, entre el Parque Nacional Chagres y el Área Silvestre del Corregimiento de Nargana (Gunayala). Y establecer mecanismos de acuerdo a una visión de GESTIÓN COMPARTIDA.

Conclusiones:

o  La dirigencia Guna está clara sobre la situación y están de acuerdo que ésta situación tiene solución política-técnica. El propósito del pueblo Guna es viabilizar un área de conservación natural donde ambas poblaciones – Gunas y colonenses, sigan usando o aprovechando amigablemente los recursos naturales, lo conserven y lo protejan de los grandes depredadores que son las empresas, consorcios, transnacionales, etc., y no lo conviertan en islas o parcelas sobrevivientes que han dado paso a la nueva forma de desarrollo a costa del paisaje natural (Castillo et al, 2006b).
o  Aunque se estableciera legalmente la ZA como CB y el Bosque de Protección no resolverán los problemas de tierra, ni frenará los intereses económicos del área por parte de no-Gunas y con poder económico, pero por lo menos tenemos la oportunidad de dialogar, tenemos la oportunidad de demostrar cuán es necesario fomentar la cultura ambiental, que es uno de los grandes objetivos ambientales del mundo.
o  Las estrategias recomendadas no resolvieron el conflicto limítrofe. Sin embargo, desarrolló un entendimiento entre pueblos (Gunas y no Gunas), en un marco de gestión de colaboración, para proteger y conservar los recursos o procesos ecológicos de los límites y respetar la interculturalidad.
o  En la actualidad este conflicto se agudiza, más cuando el gobierno en turno tiene unas políticas de desarrollo de turismo y los “dueños” como los empresarios surgen para desarrollar este emprendimiento a costa de los recursos naturales en el área en conflicto.
o  Se constata que los gobiernos no nos resolverán la situación en conflicto, pero nuestras acciones siempre serán dirigidas a la protección ambiental de manera que no impacte negativamente en el territorio, los recursos naturales y la cultura y la identidad del pueblo Guna.
o  Por su parte el pueblo Guna, lo que quiere que estos recursos naturales se mantengan, de modo que redunde en beneficio de la conservación, la economía familiar y de protección cultural y al mismo tiempo avanzar en el ejercicio de su autonomía.
o  Aquí no termina nuestra tarea, apenas inicia… y esperamos que la nueva generación tome la rienda, porque nuestros padres no nos legaron esta tierra sin sufrimientos y por ello la Revolución Dule es un eco histórico que hace valernos como pueblos….

Notas:

[1]. Castillo y Arias, 1997. Caso: Conflicto por el uso de los recursos naturales y los límites de la Comarca Kuna Yala, Panamá. En: Manejo de conflictos en recursos naturales, memoria del curso realizado en San José, Costa Rica del 14 al 29 de octubre de 1996. Universidad para la Paz, ciudad Colón. 33-35 pp. Citado En: Castillo, G. (ed.), 2005.
[2]. Castillo (2000), citado por Oviedo 2003, señala que “la Ley Fundamental del pueblo guna posee resguardos relativos a la protección de recursos naturales y autoriza al Consejo General Guna a declarar áreas protegidas u otras medidas tendientes de conservación”. Resolución No. 3, 7 de noviembre de 1987, Congreso General Guna, Assudub, Comarca Gunayala.
[3]. “Área Silvestre ubicada dentro de la Comarca o Reserva Indígena”. Resolución No. J. D. -022-94, 2 de agosto de 1994. Gaceta Oficial 7 de septiembre de 1994. No 22.617. Panamá. 18-19 pp. El Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SINAP) define: Se trata de cualquier categoría de manejo definida por esta Resolución, ubicada dentro de las Comarcas y Reservas Indígenas legalmente establecidas, que haya sido declarada área silvestre protegida a través de los Congresos Generales de cada Comarca o Reserva, de acuerdo a la regulación vigente para cada una de éstas (Resolución No. J D -09-94).
[4]. Los límites de la Comarca Kuna Yala siempre ha sido fuente de conflictos entre colonos no kunas y el pueblo kuna desde mucho antes del siglo XVIII. “Poco a poco estos negros expulsaron a los indios de sus plantaciones de coco a lo largo de la costa hasta el río Santa Catalina, al este de punta Escribano” (Pittier, H., 1911)
[5]. PRONAT, 2003. Consultoría. Divulgación, Consultas Comunitarias y Estudios Socio Económicos y Tenenciales en un Área Propuesta entre el Limite de la Comarca Kuna Yala y el Distrito de Santa Isabel, Provincia de Colon. Informe de las consultas comunitarias por Proyectos y Estudios Ambientales del Istmo y Fundación Acción Social por Panamá. Gobierno de la República de Panamá, Ministerio de Economía y Finanzas, Programa Nacional de Administración de Tierras (PRONAT), Ministerio de Gobierno y Justicia, Dirección Nacional de Política Indigenista. Panamá. Citado En: Castillo, G. (ed.), art. cit.
[6]. Racero, A., 2007. Kunas quemas y talan árboles en Santa Isabel. Daños ecológicos. Vislumbran problemas de límites costeños. La Prensa, prensa.com, Panamá, sábado 19 de mayo de 2007. http://mensual.prensa.com/mensual/contenido/2007/05/19/hoy/nacionales/986787.html
Benjamín, A. T., 2007. Fronteras que marcan diferencias. La Prensa, prensa.com, Panamá, sábado, 28 de julio de 2007. http://mensual.prensa.com/mensual/contenido/2007/07/28/hoy/panorama/1062167.html
[7]. Estudio realizado y documento disponible en la oficina del CGK: Informe. Evaluación del Área de Nusagandi y Áreas de Influencia: Alternativas inmediatas a corto y mediano plazo. Apreciación Ecológica Rápida (AER). Congreso General Kuna. Panamá. 18 p.
[8]. Respuesta al Memorando No. 1547-2006, del 5/09/06, sobre el conflicto en los límites de Santa Isabel y el Área Silvestre de Narganá, de parte de la Administración Regional de Kuna Yala, 19 de septiembre 2006. 3 p.
[9]. El Presidente de la República Martín Torrijos en el Consejo Consultivo Comarcal, se comprometió sobre el “Ordenamiento territorial se nombrará una comisión permanente destinada a buscar una solución a los límites territoriales Kuna Yala – Distrito de Santa Isabel”, un compromiso adquirido con el pueblo kuna, el 9 de julio del 2005, en la comunidad de Dadnagwe Dubbir (San Ignacio de Tupile), en el Décimo Consejo Consultivo de Comarca Kuna Yala, sábado, 9 de Julio de 2005. Acta del Consejo.
[10]. Según la Ley 1 de 3 de febrero de 1994 sobre Legislación Forestal, la define como: “Aquellos que sean considerados de interés nacional o regional para regular el régimen de las aguas; proteger cuencas hidrográficas, embalses, poblaciones, cultivos agrícolas, obras de infraestructura de interés público, prevenir y controlar la erosión y los efectos perjudiciales de los vientos, albergar y proteger especies de vida silvestre; o contribuir con la seguridad nacional”. En el Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SINAP) equivale a la categoría Reserva Forestal, que se define como: “área boscosa, destinada a la producción, aprovechamiento y conservación de los recursos maderables y no maderables del bosque, de forma controlada; garantizando su capacidad de renovación en el tiempo, a través de un manejo y aprovechamiento sostenible del recurso forestal. Esta área deberá contribuir a la conservación de la diversidad biológica, generar bienes y servicios ambientales a la sociedad, y rentabilidad económica por su aprovechamiento sostenible” [Resoluciones JD-022-92 y JD-09-94 del antiguo Instituto de Recursos Naturales Renovables (INRENARE), hoy ANAM]
[11]. Paisaje Protegido, es otra categoría de manejo establecida en el Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SINAP) de ANAM, que se define: como “un área terrestre o acuática donde la interacción del ser humano y la naturaleza han producido uno o más rasgos sobresalientes, únicos de importancia nacional, tales como las formaciones geológicas o cualidades específicas históricas, ecológicas y/o culturales, de notoria singularidad o belleza.

Bibliografía:

Castillo, G. et al, 2006b. Recomendaciones a la buena vecindad en los límites entre el Área Protegida de Kuna Yala y el Distrito de Santa Isabel. Comisión Técnica de Límites, Congreso General Guna, 25 de octubre de 2006. 4 p.

Castillo, G. et al, 2006a. Memorando de Gestión. Procesos de avance por las áreas en conflicto del Área Silvestre del Corregimiento de Narganá de la Comarca Kuna Yala. Congreso General Kuna, Gardi Sugdub, 22 al 25 de junio de 2006. Comisión Técnica de Límites. 6 p.

Castillo, G. (ed.), 2005. Zona de amortiguamiento, corredor biológico y proyectos integrados de conservación y desarrollo sostenible: alternativas al conflicto de uso de la tierra por los límites de la Comarca Kuna Yala y Distrito de Santa Isabel, Panamá. Informe Preliminar Sujeta a Revisión a la Junta Ejecutiva del Congreso General Kuna, 12 diciembre de 2005. Comarca Kuna Yala, Panamá. 33 p. (Informe ET/CGK: 02_05)

Castillo, G., 1999. Gestión de áreas protegidas como estrategia de defensa territorial indígena: caso Kuna Yala. En: Taller sobre experiencias prácticas en gestión de áreas protegidas por los pueblos indígenas en Iberoamérica. Cartagena de Indias, 29 Nov. – 5 Dic. de 1999. Unidad Especial de Parques Nacionales / Mo. De Medio Ambiente de Colombia, AECI, WWF-ADENA, Ecodesarrollo. Cartagena de Indias, Colombia. 1999. 147-155 pp.

Oviedo, G., 2003. Trabajo con Comunidades Indígenas en las Areas Protegidas. CIAT, Cali, Colombia.

Pittier, H., 1911. Estudios botánicos y etnográficos en la costa de Colón, San Blas y Puerto Obaldía (1911). 89-102 pp. Citado En: Heckadon-Moreno, Stanley (comp.), 1998. Naturalistas del Istmo de Panamá. Un siglo de historia natural sobre el puente biológico de las Américas.

Rutherford, M.C., Powrie, L.W y Schulze, R.E., 1999. Climate Change in Conservation Areas of South Africa and its Potential Impact on Floristic Composition: A First Assessment, Diversity and Distributions, 5, págs. 253-262.