11 de septiembre de 2017

Estrategias agroecológicas para enfrentar el cambio climático

Los agricultores familiares y de pequeña escala del Sur global se encuentran entre las poblaciones más vulnerables ante los impactos del cambio climático. Sin embargo, muchos de estos campesinos han mostrado estar mejor preparados y ser más capaces de adaptarse a estas cambiantes condiciones cuando emplean estrategias sostenibles; tanto aquellas que han heredado de sus tradiciones ancestrales como las que vienen sistematizando en diálogo con los técnicos y científicos que trabajan en el marco de la agroecología.


Por Miguel Altieri y Clara Nicholls

El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC por sus siglas en inglés) predice que este fenómeno llevará a una reducción de rendimientos en la mayoría de los países debido a alteraciones en la temperatura y en los patrones de precipitación. Las amenazas incluyen inundaciones de zonas bajas, mayor frecuencia y severidad de sequías y temperaturas calurosas extremas que pueden limitar la producción vegetal y animal afectando la seguridad alimentaria e incluso agudizando el hambre. De hecho, ya se estima que el cambio climático ha reducido los rendimientos globales de maíz y trigo en un 3,8% y 5,5% respectivamente. Muchos científicos predicen que el cambio climático agravará aún más las vulnerabilidades que experimentan los campesinos como resultado de la pobreza, la sensibilidad de sus localidades geográficas (áreas de secano, laderas, etc.) y su alta dependencia de recursos naturales. La conclusión prevalente es que la agricultura campesina es particularmente vulnerable por su condición de marginalidad y que, aunque los campesinos tengan experiencia en lidiar con la variabilidad climática, sus estrategias tradicionales para enfrentarla no serán suficientes para enfrentar la severidad de la variabilidad que se predice. Por lo tanto, el sistema oficial de investigación agrícola mundial plantea que el uso de nuevas tecnologías asociadas a la “agricultura climáticamente inteligente” (ACI) será fundamental para el futuro de la agricultura de pequeña escala. La ACI se enfoca en soluciones técnicas rápidas y basadas en insumos, enfatizando el uso de la ingeniería genética para desarrollar cultivos que resistan las condiciones climáticas más extremas. Al depender de pesticidas químicos y fertilizantes sintéticos, estas semillas transgénicas no son una opción sostenible para la mayoría de los productores vulnerables y pobres.

Si bien es cierto que muchas poblaciones indígenas y campesinas están particularmente expuestas a los impactos del cambio climático y son vulnerables, muchas comunidades están respondiendo activamente al clima cambiante y han demostrado innovación y resiliencia utilizando una diversidad de estrategias para enfrentar sequías, inundaciones, huracanes, etc. Los sistemas tradicionales ofrecen una amplia gama de opciones y diseños de manejo que incrementan la biodiversidad funcional en los campos de cultivo, y, por consiguiente, refuerzan la resiliencia de los agroecosistemas.

Muchas de las estrategias agroecológicas tradicionales que reducen la vulnerabilidad a la variabilidad climática incluyen la diversificación de cultivos, el mantenimiento de la diversidad genética local, la integración animal, la adición de materia orgánica al suelo, la cosecha de agua, etc. Estas innovaciones son la base concreta que las comunidades vulnerables pueden utilizar y movilizar para diseñar sistemas agrícolas que se vuelvan cada vez más resilientes a los extremos climáticos mientras esperan que se materialicen programas gubernamentales e internacionales de reducción de riesgos, sistemas tempranos de información climática, proyectos de prevención y mitigación de desastres, etc. (Nicholls y otros, 2015)

 
Además se encuentran disponibles metodologías amigables para los agricultores (www.redagres.org, www.socla.co) que les permiten identificar los sistemas que hayan resistido eventos climáticos recientemente y entender las características agroecológicas de esos sistemas que hicieron posible su resistencia o recuperación ante sequías, tormentas, inundaciones o huracanes. La idea es evaluar el nivel de resiliencia de cada finca y cuáles prácticas agroecológicas, conocidas y accesibles por la comunidad o existentes en comunidades cercanas, deben adoptarse y difundirse para mejorar la resistencia a la sequía y a las fuertes tormentas (Nicholls y Altieri, 2013).

Enfrentando las sequías

Variedades locales
El uso de variedades localmente adaptadas permite que los cultivos se adapten a una gama de condiciones climáticas. Al utilizar mejor el agua disponible, las variedades tradicionales generalmente rinden más que las variedades modernas bajo condiciones de estrés hídrico. Por ejemplo, en India –con respecto al uso de agua– las variedades locales de trigo tuvieron una producción tres veces más alta (620,94 kg/ha/cm de agua) que las variedades mejoradas (293,1 kg/ha/cm de agua). La creación de bancos de semillas comunitarios que recojan el rico germoplasma aún existente en una región tiene un valor estratégico.

Adición de materia orgánica al suelo
La continua incorporación de residuos de cosecha, compost y el uso de cultivos de cobertura o abonos verdes incrementan el contenido de materia orgánica del suelo, lo que a su vez incrementa la capacidad de almacenamiento de agua en el suelo, y esto, a su vez, mejora la resistencia de los cultivos a la sequía: por cada 1% de incremento de materia orgánica, el suelo almacena hasta 1,5 litros de agua por metro cuadrado. Investigaciones han mostrado que un incremento de materia orgánica de 0,5 a 3,0 % duplicó la cantidad de agua disponible para los cultivos.

Activación de la biología del suelo
Un suelo orgánico bien manejado contiene altas poblaciones de bacterias, hongos y actinomicetos (grupo de bacterias filamentosas similares a los hongos que mineralizan la materia orgánica que hongos y bacterias generalmente no degradan). Existe información sobre poblaciones bacterianas con más de cinco millones de individuos por gramo de suelo seco que ayudan a descomponer residuos y aumentan la disponibilidad de los nutrientes para las plantas. La presencia de hongos micorrízicos arbusculares (VAM por sus siglas en inglés; conocidos como micorrizas) que colonizan las raíces de muchos cultivos, es clave ya que estas incrementan la eficiencia del uso del agua, beneficiando a los cultivos bajo condiciones de estrés hídrico.

Cobertura del suelo
Al mantener la vegetación de barbecho se reduce la evaporación, lo que permite retener 4% más de agua en el suelo, equivalente a unos 8 mm adicionales de lluvia. Un estudio realizado en Centroamérica (Triomphe y otros, 1998) encontró que prácticas agroecológicas como los cultivos de cobertura y el mulching (acolchado o mantillo) pueden incrementar el almacenamiento de agua en el suelo entre entre 3 y 15%. La conservación de agua en el perfil del suelo hace que los nutrientes estén disponibles de manera inmediata, en sincronía con los períodos de mayor absorción de los cultivos.

Policultivos

Los datos de 94 experimentos con varias asociaciones de sorgo con guandul (Cajanus cajan, también conocido como frijol de palo o quinchoncho), demostraron que para un evento extremo particular, el monocultivo de guandul fallaría una de cada cinco veces y el sorgo fallaría una vez de cada ocho, mientras que el policultivo fallaba una de cada 36 veces. Los policultivos exhiben mayor estabilidad en los rendimientos y menores declives de producción que los monocultivos bajo condiciones de sequía. Al manipular el estrés hídrico se observó que los cultivos intercalados de sorgo y maní, mijo y maní y sorgo y mijo rindieron consistentemente más que los monocultivos en cinco niveles de disponibilidad de humedad. Es interesante notar que las diferencias relativas en la productividad de los monocultivos y los policultivos se fueron acentuando conforme aumentaba el estrés. En China la eficiencia del uso de agua en el cultivo de papas intercaladas con frijoles fue 13,5% mayor que en monocultivo (Francis, 1986).

Sistemas agroforestales
Cuando café y cacao se cultivan en sistemas agroforestales, un nivel de sombra de 40 a 60% de los árboles crea un microclima que protege a estos cultivos de las altas fluctuaciones de temperatura y también de las bajas precipitaciones, al reducir la evaporación de agua del suelo. En casos de extrema sequía, al perder sus cosechas muchos agricultores intercambian madera por alimentos y también complementan sus dietas con frutas, vainas y hojas de árboles resistentes.

Sistemas silvopastoriles
Las pasturas enriquecidas con altas densidades de arbustos forrajeros, árboles y palmeras pueden neutralizar los efectos negativos de la sequía. 2009 fue el más seco de los últimos 40 años en el valle del Cauca, Colombia, con una caída de 44% en las precipitaciones. A pesar de una reducción del 25% en la biomasa de los pastos, la producción de forraje de árboles y arbustos en la finca El Hatico permitió mantener constante la producción de leche, mientras agricultores de zonas vecinas reportaron pérdidas severas en la producción de leche y en el peso de los animales, además de altas tasas de mortalidad.

Enfrentando tormentas y huracanes

 
En las laderas centroamericanas los agricultores que utilizaban prácticas de diversificación tales como cultivos de cobertura, cultivos intercalados y agroforestería sufrieron menos daños por el huracán Mitch en 1998 que sus vecinos que producían monocultivos convencionales. Se encontró que las parcelas diversificadas tenían de 20 a 40% más cobertura vegetal, más humedad en el suelo y menos erosión y que experimentaron pérdidas económicas menores que las de sus vecinos con sistemas convencionales. En Chiapas los sistemas de café con sombra diversificada sufrieron menos daños por el huracán Stan en 2005 que los sistemas de café simplificados. En las zonas afectadas por el huracán Ike en Cuba, en 2008, los investigadores encontraron que en las fincas diversificadas las pérdidas de productividad fueron de 50%, en comparación con el 90 o el 100% que tuvieron los monocultivos vecinos. Al mismo tiempo, después de 40 días del huracán, las fincas diversificadas mostraron una recuperación de la producción de 80 a 90%, más rápida que las fincas de monocultivos. Todos estos estudios corroboran que al incrementar la materia orgánica del suelo los sistemas agroforestales mejoran la infiltración del agua; al proporcionar cobertura previenen la erosión del suelo, y que también muchos árboles actúan como rompevientos, disminuyendo la velocidad del viento y el impacto de las tormentas. Las raíces profundas y superficiales de los árboles también ayudan a estabilizar el suelo (Nicholls y otros, 2015).

Los policultivos de maíz con guandul incrementan la infiltración en el suelo –lo que aumenta el agua almacenada en el perfil y reduce la escorrentía– debido a una mayor cobertura y mejor estructura del suelo. En suelos que han sido manejados con policultivos durante cinco años consecutivos, la infiltración se incrementó de 6 mm/hora a 22 mm/hora y por lo tanto se reduzco en un 68% la cantidad de agua que corría ladera abajo (escorrentía) que, en los monocultivos, donde se redujo en 34%, los cuales experimentaron más erosión.

En laderas, los cultivos de cobertura como la mucuna o frijol terciopelo (Mucuna pruriens) cubren rápido el suelo con mucha biomasa (más de 10 t/ha) que fijan de 90 a 170 kg/ha de nitrógeno. Sobre esta biomasa se siembra maíz, lográndose producciones aceptables de 3,5 a 4,5 t/ha, a pesar de las variaciones climáticas.

 
Conclusiones

La agroecología plantea que para el diseño de una agricultura resiliente es necesario reincorporar agrobiodiversidad (mezclas de variedades, policultivos, agroforestería, integración animal, etc.) en las parcelas agrícolas, junto con prácticas de conservación y cosecha de agua, además de la restauración de los paisajes circundantes (gráfico 1). A nivel de paisaje la diversificación de la matriz debe ir acompañada de una serie de actividades complementarias necesarias para alcanzar los objetivos de la resiliencia socioecológica (cuadro 1).

En muchas zonas vulnerables los campesinos pueden recurrir a los sistemas agrícolas tradicionales que aún prevalecen y que representan depósitos de abundantes conocimientos sobre resiliencia ante los efectos de condiciones climáticas extremas. La cuestión es discernir qué principios y mecanismos han permitido a estos sistemas resistir y/o recuperarse de sequías, tormentas, inundaciones o huracanes. Estos mecanismos pueden ser descifrados utilizando las metodologías descritas por REDAGRES (www.redagres.org) en una serie de documentos que proporcionan herramientas fáciles para evaluar la resiliencia socioecológica de los sistemas agrícolas y así reforzar la capacidad de respuesta de los agricultores.

Muchas estrategias agroecológicas enumeradas en el cuadro 2 pueden ser implementadas en las fincas para reducir la vulnerabilidad a la variabilidad climática. Un paso clave es difundir con urgencia las prácticas de resiliencia utilizadas por los agricultores exitosos. La difusión eficaz de las estrategias agroecológicas determinará en gran medida qué tan bien y qué tan rápido podrán adaptarse al cambio climático los agricultores. La difusión a los agricultores de comunidades vecinas y otras en la región puede hacerse utilizando la metodología Campesino a Campesino, centrada en la evaluación del nivel de resiliencia de cada finca y basada en los valores de los indicadores específicos. Así es posible determinar qué prácticas adoptar y diseminar para mejorar la resiliencia de las fincas a los extremos climáticos (Henao y otros, 2016).

La capacidad de los grupos o comunidades para adaptarse frente a tensiones sociales, políticas o ambientales externas debe ir de la mano con la resiliencia ecológica. Para ser resilientes las sociedades rurales deben demostrar capacidad para amortiguar las perturbaciones con métodos agroecológicos adoptados y difundidos a través de la organización autónoma y la acción colectiva. Reducir la vulnerabilidad social a través de la ampliación y consolidación de redes sociales, tanto local como regionalmente, puede contribuir a incrementar la resiliencia de los agroecosistemas. La vulnerabilidad de las comunidades agrícolas depende de lo bien desarrollado que esté su capital natural y social, lo que a su vez hace que los agricultores y sus sistemas sean más o menos vulnerables a las perturbaciones climáticas. En las regiones donde el tejido social se ha roto el reto será rehabilitar la organización social y las estrategias colectivas en las comunidades, incrementando así la capacidad de respuesta de los agricultores para implementar mecanismos agroecológicos que les permitan resistir y/o recuperarse de los eventos climáticos. El rediseño de los agroecosistemas con principios agroecológicos conlleva a sistemas con propiedades deseables de resiliencia socioecológica (recuadro).

Miguel A. Altieri
Profesor emérito de agroecología, Universidad de California, Berkeley. agroeco3@berkeley.edu  

Clara I. Nicholls
Presidenta de la Sociedad Científica Latinoamericana de Agroecología (SOCLA) y Coordinadora Regional de Red Iberoamericana de Agroecología para el Desarrollo de Sistemas Agrícolas Resilientes al Cambio Climático (REDAGRES).

Referencias

  • Francis, C. A. 1986. Multiple Cropping Systems. Nueva York: MacMillan.
  • Henao, A; Altieri, M. A., y Nicholls, C. I. 2016. Herramienta didáctica para la planificación de fincas resilientes. Medellín, Colombia: REDAGRES/Instituto Humboldt.
  • Nicholls, C. I. y Altieri M. A. 2013. Agroecología y cambio climático: metodologías para evaluar la resiliencia socioecológica en comunidades rurales. Lima, Perú: Red Iberoamericana de Agroecología para el Desarrollo de Sistemas Agrícolas Resilientes al Cambio Climático (REDAGRES) / Gama Gráfica.
  • Nicholls, C. I.; Altieri, M. A.; Henao, A.; Montalba R., y Talavera, E. 2015. Agroecología y el diseño de sistemas agrícolas resilientes al cambio climático. Lima, Perú: REDAGRES.
  •  Triomphe, B.; Sain, G., y Buckles, D. 1998. Cover crops in hillside agriculture. Canadá: International Development Research Centre.
  • UNU-IAS, Bioversity International, IGES y UNDP. 2014. Toolkit for the indicators of resilience in socio-ecological production landscapes and Seascapes (SEPLS). Yokohama, Japón.

8 de septiembre de 2017

ESTUDIO SOBRE EL PEZ LEÓN ((Pterois spp.) Y MONITOREO DE LA MEGAFAUNA EN GUNAYALA

La megafauna marina (tiburones, rayas, tortugas marinas, y peces piscívoros) juega un rol ecológico importante en el ecosistema marino, y la misma es muy diversa, ya sea en sitios de poca profundidad en las zonas costeras como arrecifes de corales y manglares, e incluso el océano abierto donde habitan especies pelágicas.

Los elasmobranquios (tiburones y rayas) contribuyen en mantener el balance o control ecológico eliminando aquellos animales marinos enfermos o débiles e invasores como el pez león (Pterois spp.), y de esta forma equilibrando el ecosistema marino, evitando las sobrepoblaciones de aquellos peces con una alta tasa reproductiva.

Sin embargo, actualmente las poblaciones de los tiburones y rayas están amenazadas por la sobrepesca, prácticas pesqueras destructivas y el deterioro de sus hábitats entre otros. En muchos países de Centroamérica actualmente existe un gran vacío en la información sobre el estado poblacional de los elasmobranquios, lo que limita el manejo efectivo en temas de conservación y protección. Además, por todo el Caribe y partes del Océano Atlántico, la especie invasiva, el pez león, ha causado daños graves en los arrecifes corales ya que su dieta principal son los peces de arrecifes y ha creado un gran problema para muchas comunidades costeras. El monitoreo, control, captura, y utilización de los peces leones pueden ayudar los ecosistemas marinos a disminuir los efectos negativos de esta especie.

Esta iniciativa, estará bajo la ejecución del Centro de Desarrollo Ambiental y Humano (CENDAH) con el apoyo de MarAlliance; y como objetivo recopilar información sobre la megafauna marina, incluyendo los peces leones en la Comarca Gunayala utilizando métodos independientes de pesca. Con la información obtenida, se pretende establecer una línea base sobre la megafauna marina existente (específicamente tiburones, rayas y el pez león) en sitios dentro de la comarca a través de transeptos visuales, y palangre científico, para ayudar en la conservación y manejo de los recursos marinos a largo plazo. Adicional, MarAlliance puede apoyar y entrenar a los pescadores artesanales y biólogos gunas de la Comarca Gunayala, quienes estén interesados en el estudio, la captura y utilización del pez león (Pterois spp.).

En vista que la Comarca y su archipiélago guna es extensa, el trabajo de campo se limitara en principio al corregimiento de Nargana.

Objetivos:

1.   Determinar las distintas especies de tiburones y rayas que forman parte de la megafauna marina en los sitios del estudio;

2.   Analizar cuantitativamente la abundancia relativa de los tiburones, rayas, tortugas marinas, y peces piscívoros (incluyendo las familias Serranidae, Lutjanidae, Carangidae, Scombridae, Sphyraenidae) en los sitios del estudio;

3.   Comparar la abundancia y diversidad de la megafauna marina entre hábitats y áreas;

4.   Establecer sitios permanentes de monitoreo en áreas importantes en la Comarca para definir estrategias de conservación y manejo de las especies marinas;

5.   Entrenar a pescadores artesanales y biólogos gunas en los métodos estandarizados de monitoreo de la mega fauna, incluyendo el pez león (Pterois ssp.), pesca y utilización del pez león (Pterois spp.) para controlar las poblaciones de las mismas;

6.   Presentar y compartir los resultados del monitoreo al Congreso General Guna (CGG) y a las comunidades locales para apoyar en la conservación, y una gestión efectiva de los recursos marinos y su biodiversidad.

Dos actividades indispensables serán desarrolladas bajo la iniciativa:

a)   Los talleres educativos y/o de orientación. Consiste en entrenamiento de la pesca. Instrucción de cómo pueden utilizar las espinas/aletas del pez león para hacer artesanías, y

b)   La educación en conservación o ambiental, dirigida principalmente a los niños de la escuela, jóvenes, mujeres y líderes pescadores. Estas consisten en involucrar a los niños y estudiantes de colegios en actividades que destacan la biodiversidad marina en la Comarca guna y la importancia de conservarla a través de visitas de escuelas, clases de natación y ‘snorkel’, y giras al arrecife para conocer in situ la naturaleza y los métodos científicos.

Finalmente, nuestro agradecimiento al Congreso General Guna, y su Instituto de Investigación y Desarrollo de Kuna Yala (IIDKY), quien tendrá que dar seguimiento a la iniciativa. Nuestro agradecimiento por darnos el aval para el estudio después de más de dos años de gestión, al fin vamos a arrancar.

Un futuro biólogo marino dule o guna, será el asistente responsable de la iniciativa, junto al equipo científico de CENDAH y MarAlliance.

Oficialmente la iniciativa se lanzará a conocerse a los dirigentes de los congresos generales e interesados al final del mes de octubre de 2017.

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Para más información con geodisio@gmail.com  

26 de agosto de 2017

Agroecología. Un paso más hacia la calidad de vida

Se pone de relieve la necesidad de apostar por un modelo de agricultura que deje de ser nocivo para el medio ambiente y ponga en el centro la vida de los pequeños agricultores y campesinos, encargados de producir el 80% de los alimentos que llegan a nuestras mesas. Cuatro artículos con temáticas distintas y relacionadas: el metabolismo agrario, el cooperativismo agroecológico, la construcción de sujetos políticos en la agroecología y un artículo sobre experiencias desarrolladas en Cuba.

Agroecología frente a la agricultura industrial


Oba - maíz nativo cosechado, Orosdub. Foto: Gubiler
FUHEM Ecosocial publica un dossier electrónico sobre Agroecología ante la VII Conferencia Internacional de la Vía Campesina, que se celebra del 15 al 24 de julio en Derio, Vizcaya. Se pone de relieve la necesidad de apostar por un modelo de agricultura que deje de ser nocivo para el medio ambiente y ponga en el centro la vida de los pequeños agricultores y campesinos, encargados de producir el 80% de los alimentos que llegan a nuestras mesas.
Este Dossier, titulado “Agroecología. Un paso más hacia la calidad de vida”, recoge cuatro artículos con temáticas distintas y relacionadas: el metabolismo agrario, el cooperativismo agroecológico, la construcción de sujetos políticos en la agroecología y un artículo sobre experiencias desarrolladas en Cuba. El Dossier se completa con una selección de recursos sobre el tema.

La ineficiencia de la agricultura industrializada española

La agricultura española, máximo exponente de las condiciones agroambientales mediterráneas, experimentó un gran proceso de intensificación a lo largo del siglo XX basado en la aplicación de insumos energéticos externos.

Durante el siglo XX, el campo español ha visto cómo se incrementaba un 33% la energía necesaria para su funcionamiento para aumentar la productividad tan solo un 27%. Además, la intensificación de la agricultura española se ha basado en el incremento de energía externa, que se multiplicó por 20 a lo largo del siglo XX. Un ejemplo, la energía dedicada a plaguicidas es la que más creció entre 1960 y 2000, multiplicándose por 33,6.

A la falta de productividad hay que sumar las consecuencias sobre los ecosistemas como la degradación de suelos, la contaminación de las aguas y la pérdida de biodiviersidad, tal y como señalan los autores en “Transición del metabolismo agrario español en el siglo XX”.

“Ni siquiera la agricultura ecológica profesional, fuertemente dependiente del petróleo, podría calificarse hoy como ecológicamente sostenible, por no hablar de los problemas de autoexplotación de la fuerza de trabajo propia y ajena en las pequeñas experiencias que denominamos como agroecológicas”, apunta Daniel López García investigador en agroecología de Ecologistas en Acción, en “Cooperativismo agroecológico y saltos de escala”.

Agroecología como alternativa real

“La agroecología es, sobre todo, una visión política de la construcción de una nueva sociedad global y local, que ponga en el centro la vida, partiendo de los procesos que tienen que ver con la producción, la distribución y el consumo de alimentos ambientalmente sanos, socialmente justos, económicamente viables, culturalmente apropiados, completos nutricionalmente en sistemas agroalimentarios y territorios sustentables”. Es la definición aportada por David Gallar (Instituto de Sociología y Estudios Campesinos), y Ángel Calle (Universidad de Córdoba), en “La construcción de sujetos políticos y la agroecología: una lucha por la vida”.

En España, la producción ecológica representa el 5% de la superficie agraria útil, alrededor del 2,5% de las explotaciones, y algo menos del 2% de la producción final agraria en la escala estatal. En contraste, el consumo de alimentos ecológicos aún no alcanza el 1% del total, viene creciendo por encima del 5% anual en los últimos años, hasta los 1.018 millones de euros estimados en 2015.

Experiencias como los grupos de consumo de las zonas metropolitanas siguen siendo los canales que absorben un mayor volumen de las producciones ecológicas locales, pero conforman un modelo que empieza a dar signos de agotamiento. Apostar por la extensión práctica del modelo a través de políticas alimentarias locales y sostenibles es el mayor reto al que se enfrenta este modelo. “El futuro inmediato pasa por la capacidad del cooperativismo agroecológico para diversificar las formas para llegar a una mayoría de grupos sociales y articularse con otros proyectos locales que tratan de satisfacer necesidades básicas desde una perspectiva de sostenibilidad, en proyectos y estructuras sociopolíticas en torno al territorio compartido”, apunta Daniel López.

Un caso de éxito: los catalizadores de la innovación en Cuba

Cuba pasó de ser el mayor consumidor de agroquímicos del mundo a convertirse en una de las experiencias más extensivas de agricultura orgánica de América Latina. Tras el colapso del campo socialista en Europa del Este en 1989, Cuba lanza este programa, apoyado por organizaciones internacionales e instituciones de investigación y desarrollo cubanas que facilitó a los pequeños/as agricultores familiares el acceso a semillas y apoyo técnico.

La experiencia cubana “confirma la tesis de que el aprendizaje colectivo entre el sector público y el de la agricultura familiar y los emprendedores locales es una alternativa para el desarrollo rural”, señala Humberto Ríos Labrada, Coordinador ICRA para Hispanoamérica, en “Los catalizadores de la innovación en Cuba”.

Descargue la publicación (PDF) a continuación:


Fuente: Biodiversidad en América Latina -

Sistema educativo en Panamá y en especial dirigida a los pueblos indígenas

Mary Acosta

En este episodio quiero hacer una reflexión sobre los factores que impiden una educación de calidad para los pueblos indígenas y lo no indígenas de Panamá.

Semana de la Cultura Guna, Nubadub. 08/17. Foto: Gubiler

Pero antes de abordar lo nacional, quiero citar algunos compromisos que se adquirieron y se convirtieron en instrumentos internacionales. Dentro de los compromisos que adquirió los gobiernos en el foro mundial sobre la educación para todo y de calidad. En Dakar Senegal en el año 2000 es de cumplir los objetivos y finalidades de la educación de calidad y gratuita para todo.

En el marco de acción de Dakar representa un compromiso irrevocable para los gobiernos nacionales en su compromiso con los países y tienen la obligación de velar para que se alcance y se cumplan con los objetivos y finalidades de la educación para todos los pueblos.

 
En este caso me refiero a la reafirmación de la declaración mundial sobre la educación de calidad y para todo (jomtien,1990) esto respalda la declaración universal de los derechos humanos y la convención sobre los derechos de los niños, los jóvenes y los adultos, en condición de seres humanos, tienen derechos a beneficiarse de una educación de calidad y gratuita que satisfagan las necesidades de todo.


Haciendo una reflexión profunda con respecto a los compromisos que tiene los gobiernos con los pueblos, es responsabilidad de los gobiernos de turno de facilitar la educación obligatoria gratuita y de calidad a la ciudadanía ya que la comunidad internacional también contrajo un compromiso con la educación básica durante los año(1990) en particular en la cumbre Mundial a favor de la infancia (1990), la conferencia sobre medio ambiente y desarrollo(1992) la conferencia Mundial de derechos humanos (1993), la conferencia Mundial sobre necesidades Educativa Especiales accesos y calidad (1994), la conferencia Internacional sobre población y desarrollo (1994), la cumbre Mundial sobre Desarrollo Social(1995), la cuarta conferencia Mundial sobre la mujer (1995), la reunión de mitad del decenio del foro consultivo internacional sobre la Educación para todos (1996), la conferencia internacional sobre la educación de adultos(1997)y la conferencia internacional del trabajo infantil (1997) que se trata de llevar a prácticas esos compromisos.


Haciendo citas de todos estos instrumentos internacionales me ubico en mi país Panamá para hacer una reflexión sobre el sistema educativo en Panamá y en especial dirigida a los pueblos indígenas.


En 1975 a raíz de la reforma educativa en panamá , el gobierno de turno elaboró un programa especial para atender a los pueblos indígenas el programa feneció, al derogar la ley de la reforma, desde entonces ni una políticas más definida para los pueblos , hasta el año 1995 cuando se modifica la ley 47 de 1946, la ley orgánica de educación, luego de eso se convirtió en la ley 34 del 6 de julio de 1995 que en su artículo 11 señala los siguientes ”la educación para la comunidades indígenas se fundamenta en el derechos de preservar, desarrollar, respetar la identidad y el patrimonio cultural” y esto complementa el artículo 12 que la educación de las comunidades indígenas, se enmarca dentro de los principios y los objetivos generales de la educación nacional y esto se desarrollara conforme a las características, objetivo y metodología Bilingüe intercultural.


Aquí prevaleció el esfuerzo de los congresos generales indígenas y de los mismos docentes indígenas que presionaron por décadas a los responsables del ministerio de educación para que el idioma fuese respetada y reconocida.


En la Constitución Política de la República de Panamá, en su título tercero, capitulo 5 y su Artículo 104: prevé que el estado desarrollara programas de educación y promoción para los pueblos indígenas, ya que poseemos patrones culturales propios, ya que tenemos nuestras particularidades a fin de lograr la participación activa en función de ciudadanía.


En la pertinencia cultural que deberá ser el eje transversal de toda educación dirigida a pueblos indígenas, no se debe confundir con la folklorisación de la educación, ya que eso contribuye solo para emparchar programas con ciertos elementos indígenas. La educación bilingüe intercultural es un proceso integral de educación, excluye los aislamientos de los pueblos que conforman la diversidad en el país, esta diversidad integra al desarrollo del país desde las propias riquezas desde el marco del respeto y la equidad, esa diversidad es un recurso viable y medible de desarrollo sustentable y autogestionario, esto colabora exitosamente a la multiculturalidad.


La tierra considerada como la madre surtidora de la liberación humana, la economía solidaria de reciprocidad una permanente equidad social, la vida en armonía con la naturaleza, el respeto mutuo que tradicionalmente han hechos a las comunidades que son espacio protegido de la violencia y la criminalidad, la propiedad colectiva y la solidaridad, las memorias históricas de los pueblos constituye forma de solucionar conflictos.


Estos contenidos educativos no han encontrado sitio en el currículo del sistema educativo panameño implantado en los pueblos indígenas, para una formación integral y coherente.


La defensa de la diversidad cultural es un imperativo ético inseparable del respeto y la dignidad de la persona humana, cuando tocamos este punto de interculturalidad nos ubicamos en el contexto de relaciones humanas intercambio, valores, enriquecimiento reciproco entre la cultura que conviven en un país para luego extenderlos más allá de la frontera.


La educación Bilingüe intercultural debe verse desde la perspectiva de la calidad de la educación y no desde supuesto privilegio de educación especial para indígenas.


En este contexto quiero señalar mi punto de vista que la formación de un ser humano que desde la perspectiva de su propia cultura tenga la oportunidad de desarrollar sus potencialidades, sus habilidades y destrezas que eso les permitan hacerle frente a los grandes desafíos que hoy día estamos viendo y viviendo en una sociedad moderna, competitiva global, manteniendo las relaciones de convivencia, solidaridad, tolerancia, justicia y equidad como la condición para vivir en un mundo de paz.

16 de agosto de 2017

Los Pueblos Indígenas protegen el 80% de la biodiversidad del planeta

A pesar de eso, son propietarios legales de menos del 11% de dichas tierras. Recordémoslos en el Día Internacional de los Pueblos Indígenas.

(Foto: El País)
En la actualidad hay alrededor de 300 millones de personas que pertenecen a pueblos nativos. Aunque constituyen aproximadamente el 4,5% de la población mundial, representan cerca del 10% de los habitantes con menos renta del planeta, explica el Banco Mundial. En América habitan 50 millones de personas que se autodefinen indígenas.

El Día Internacional de los Pueblos Indígenas se celebra cada 9 de agosto, así que hoy es una buena oportunidad para recordar su situación y el papel que juegan en el planeta.

Los pueblos nativos protegen en su territorio cerca del 80% de la biodiversidad del planeta, pero son propietarios legales de menos del 11% de dichas tierras, subraya el organismo especializado de las Naciones Unidas.

¿Qué podemos aprender de las sociedades indígenas contemporáneas sobre usos del bosque y la biodiversidad?

Investigadores de la Universidad Autónoma de Barcelona convivieron durante año y medio con tres grupos nativos en Borneo, la cuenca del Congo, y la Amazonia. En este viaje de campo analizaron sus rutinas, prácticas sociales, y formas de interactuar con el medio ambiente. Concluyeron que:

  Foto: El Diario de Buenos Aires
-Los pueblos indígenas utilizan los bosques tropicales de forma difusa; muchas áreas son raramente utilizadas. Este tipo de uso del espacio tiene gran potencial para la conservación.

-Los pueblos indígenas se enfrentan hoy a cambios culturales y económicos que amenazan su estrecha relación con el medio ambiente.

-Las políticas de conservación de los bosques tropicales deben incorporar la cultura local, adoptando un enfoque biocultural.

-Las políticas de conservación destinadas a crear alianzas con los pueblos indígenas deben tener en cuenta los desafíos que estas poblaciones enfrentan y promover el reconocimiento de sus derechos como una de las formas de potenciar la conservación.

-Promover la transmisión del conocimiento ambiental local entre generaciones es crucial para evitar que la gente pierda consciencia de los cambios que ocurren en el ecosistema.

Sus Derechos

La Organización de los Estados Americanos ha aprobado este año la Declaración americana sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, considerado un hito pues hace 17 años se está buscando esta reivindicación.

Foto: El País
Estos son los Puntos clave:
  1. Los indígenas tienen derecho a la libre determinación.
  2. Igualdad de género: las mujeres indígenas tienen derechos colectivos indispensables para su existencia, bienestar y desarrollo integral como pueblos.
  3. Las personas y comunidades indígenas tienen el derecho de pertenecer a uno o varios pueblos indígenas, de acuerdo con la identidad, tradiciones y costumbres de pertenencia a cada pueblo.
  4. Los Estados reconocerán plenamente su personalidad jurídica, respetando las formas de organización y promoviendo el ejercicio pleno de los derechos contenidos en la Declaración.
  5. Tienen derecho a mantener, expresar y desarrollar libremente su identidad cultural.
  6. Tienen derecho a no ser objeto de forma alguna de genocidio.
  7. Tienen derecho a no ser objeto de racismo, discriminación racial, xenofobia ni otras formas conexas de intolerancia.
  8. Tienen derecho a su propia identidad e integridad cultural y a su patrimonio cultural.
  9. Tienen derecho a la autonomía o al autogobierno en cuestiones relacionadas con asuntos internos.
  10. Los pueblos indígenas en aislamiento voluntario o en contacto inicial, tienen derecho a permanecer en dicha condición y vivir libremente y de acuerdo a sus culturas.
  11. Tienen los derechos y las garantías reconocidas por la ley laboral nacional y la ley laboral internacional.
  12. Tienen derecho a las tierras, territorios y recursos que tradicionalmente han poseído, ocupado o utilizado o adquirido.

Foto: Diario Octubre
 
Los Pueblos Indígenas ahora

La Unión Europea (UE) denunció ayer que siguen produciéndose violaciones de Derechos Humanos contra pueblos indígenas, como asesinatos y abusos contra activistas, a pesar de «los muchos avances en el reconocimiento» de sus derechos. La Alta Representante de Política Exterior de la UE, Federica Mogherini, anunció que antes de que finalice el año la UE tiene la intención de redactar un resumen de sus políticas y acciones de apoyo a los pueblos indígenas, así como un catálogo de buenas prácticas. Lo esperamos.

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